La columna de Mattias Meragelman | 30 de JULIO de 2017 | 07:07

La Triple I

La semana política quedó marcada por la impugnación a la candidatura de Carlos Menen, la interpelación al secretario de Hacienda municipal José Martínez y la indiferencia del electorado frente a los próximos comicios. 

Cuando quedan 12 días de campaña para las PASO, el proceso electoral transita entre la apatía de los ciudadanos y la ausencia de propuestas por parte de los candidatos entre los cuales deberán elegir los riojanos el próximo 13 de agosto. En ese contexto, son cuestiones externas a la campaña las que están generando más atención y discusión que aquellas relacionadas con el propio comicio. 

La judicialización de la campaña mediante la impugnación de la postulación a senador nacional de Carlos Menem, la interpelación al secretario de Hacienda José Martínez y la indiferencia del electorado, son lo más relevante a pocos días de ir a las urnas, en unas PASO que está claro no aportarán nada más que una gran encuesta.

Impugnación:
La impugnación de la precandidatura de Carlos Menem a senador nacional fue realizada por la Izquierda y por “Cambiemos”, en un proceso que ahora quedará en manos de la Cámara Electoral Nacional, luego del rechazo en primera instancia del juez Daniel Herrera Piedrabuena por considerar que los plazos de impugnación estaban vencidos.

Desde "Cambiemos" hubo un doble juego: el legal y el político.

En lo legal sabían de antemano del rechazo de la Justicia Federal riojana, pero apostaron todo a la Cámara Electoral Nacional, en donde creen que el antecedente de Romero Feris juega a su favor y que al igual que como ocurrió con el correntino, la Justicia nacional pondrá un freno a la candidatura de quien fuera dos veces presidente de los argentinos.

En lo político la oposición apuesta al eje corrupción frente a honestidad.  La estrategia política del equipo de campaña de “Fuerza Cívica Riojana” es que la sociedad asocie a Menem con el bederismo, el kirchnerismo y con las denuncias que el radicalismo viene realizando sobre los 30 años de Gobierno peronista en la Provincia.

Al igual que a nivel nacional, "Cambiemos-Fuerza Cívica Riojana" no quiere hablar de economía, quiere hablar de: impunidad, SAPEM, corrupción, De Vido y Venezuela. Todo lo que el imaginario político anti kirchnerista incluye y que les permita repetir el resultado del ballotage de 2015.

En ese sentido, las últimas declaraciones del diputado nacional Luis Beder Herrera calificando a De Vido como su “amigo” y anticipando que si el ex ministro kirchnerista termina preso lo visitará en la cárcel, serán parte de la campaña de los últimos días antes de las PASO.

El peronismo provincial también diferencia en su análisis lo político y lo judicial.  

En lo legal creen que los plazos de impugnar están vencidos. Los asesores judiciales del partido sostienen que más allá de lo que ocurra en la instancia de la Cámara Nacional Electoral, les quedaría la opción de la Corte Suprema de Justicia. "Este proceso va a ser largo", advierten.

En lo político el peronismo interpreta de manera opuesta a "Cambiemos" lo que puede ocurrir.  El equipo de campaña del PJ sigue hablando de un voto "homenaje" e interpretan que los cuestionamiento judiciales a Menem lo terminan "victimizando". "Nos están haciendo la campaña ellos a nosotros", se ilusionan.

A pocas semanas de votar está claro que la campaña se judicializó y que de propuestas no habla nadie, por el momento sigue siendo uno de los procesos electorales más pobres de los últimos años en materia de ideas presentadas al electorado.

 


Interpelación, Indiferencia e Impugnación son las palabras claves de la semana. 


 

Indiferencia:
En algo si están de acuerdo todos los participantes de estas elecciones: la indiferencia de la población.

Los actos del peronismo, los timbreos de “Cambiemos” y hasta los puestos de la Izquierda instalados en los paseos públicos de la ciudad, se enfrentan a una apatía de la población tan generalizada como preocupante. Estas elecciones no parecen importarle a nadie más que los propios protagonistas y los medios de comunicación.

Las elecciones provinciales del 4 de junio nos dejaron la mala noticia de que el 40 % del padrón de Capital no fue a votar y no hay ningún elemento que indique cambios el próximo 13 de agosto.

Existe un proceso que se conjuga y crece semana a semana. En todas las encuestas la ex presidenta Cristina Fernández es la dirigente con peor imagen en la Provincia, pero al mismo tiempo el desencanto con la gestión de "Cambiemos" crece.

La incapacidad de la administración del presidente Mauricio Macri de resolver los principales problemas económicos que le dejó la anterior gestión, sumado a la capacidad de provocar otros nuevos que no estaban en la agenda, generó un desgaste importante en estos 19 meses de Gobierno macrista.

A nivel local se suman problemas históricos que los 34 años de gobierno del peronismo no pudieron resolver, como Salud, salarios bajos y la falta de autonomía económica de la gestión nacional de turno. 

En ese marco, la población no parece estar volviendo al kirchnerismo y no reconoce en el peronismo las virtudes o soluciones que le reclama a Cambiemos. La sociedad está enojada -con todos y todas- y a partir de allí estos comicios le son indiferentes, una indiferencia que genera sea imposible predecir qué pasará al abrir las urnas.

Interpelación:
El Concejo Deliberante aprobó en su última sesión convocar a interpelación al secretario de Hacienda Municipal José Martínez. Una citación que tiene como eje el reclamo de rendición de cuentas de los fondos públicos municipales y especialmente de los ingresos por coparticipación y Fondo Federal Solidario.

La presencia del funcionario municipal paredista no tendrá en si misma ningún elemento institucional novedoso. Martínez expondrá ante los ediles los mismos números que en su momento les presentó el intendente Alberto Paredes Urquiza y los concejales opositores dirán que esas cifras no coinciden con los datos que les brindó el Ministro de Hacienda Ricardo Guerra.

Nada cambiará en la vida financiera del municipio después de la interpelación. La visita del hombre fuerte del gabinete municipal al Concejo Deliberante es política.

El bederismo quiere marcarle presencia al paredismo y hacerle sentir que cuenta con la capacidad de presionarlo deliberativamente, al mismo tiempo que el sector del Intendente intentará recomponer su propia tropa dentro del Concejo Deliberante.

La dinámica de alianzas y distanciamientos dentro del cuerpo deliberativo es tan veloz, que por momentos los propios protagonistas no saben qué votos cuentan como propios y cuáles no. En ese marco, el paredismo tiene desde hace un par de semanas constantes “gestos” del Pro y del radicalismo, la oposición sabe que hasta el 13 de agosto (y quizás hasta octubre también) deben “seducir” al Ejecutivo municipal, más pensando en las elecciones que en la cuestión institucional.

Por su parte, en el Palacio municipal Juan Ramírez de Velasco se comparan con un equilibrista, que navega una ola que tiene el financiamiento de las obras públicas nacionales de un lado y del otro la necesidad de que la Provincia les aporte los recursos para pagar los salarios. 

Cuando Alberto Paredes Urquiza asumió en la intendencia, uno de sus principales objetivos era no quedar atrapado en la misma agenda de gestión que su antecesor Ricardo Quintela, y aunque logró tener una mejor gestión en materia de servicios, la pelea por recursos es una copia perfecta de la que vivieron los capitalinos durante los 12 años de quintelismo.

Cambiaron los protagonistas, la historia es la misma. 

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