La columna de Mattias Meragelman | 06 de AGOSTO de 2017 | 07:08

Alguien miente

El cruce entre el Gobierno y la oposición sobre los empleados públicos tocó un tema sensible: la planta de trabajadores que debe tener la Provincia. Mientras la campaña está paralizada a la espera del fallo de la Cámara Nacional Electoral sobre la impugnación a Menem. 

Del cruce que el Gobierno provincial y la oposición mantuvieron alrededor de si la Nación pidió o no que se reduzca la planta de empleados estatales riojanos, solamente queda una certeza: alguien miente.

El ministro de Hacienda de la Provincia, Ricardo Guerra, fue quien lanzó la primera piedra y afirmó que el Gobierno nacional había solicitado que se aplique un programa de retiros voluntarios. Un par de horas después, amplió la denuncia política aseverando que el pedido llegó nada más y nada menos que de la mano del ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne.

“Ratifico lo que dije, se nos planteó si estábamos pensando en una política de retiro voluntario para achicar el déficit de las provincias. El funcionario que hizo la sugerencia fue el ministro de Hacienda de la Nación Dujovne, fue en una reunión con el gobernador Casas, en su despacho en el Ministerio de Hacienda y el Gobernador se negó al pedido”, comentó el funcionario en declaraciones en Radio La Red.

Desde la oposición, la presidenta del Comité provincial de la Unión Cívica Radical y precandidata a senadora nacional, Inés Brizuela y Doria, fue quien negó terminantemente los hechos.

“Es falsa la afirmación del Ministro, ningún funcionario le dijo al Gobierno de La Rioja que achique la planta del Estado. El Ministro Guerra nos tiene acostumbrado a la mesura, es raro en él este tipo de declaraciones. Estas declaraciones se entienden en su cambio de perfil como candidato y como pirotecnia electoral”, dijo la dirigente radical.

Ante el cruce de acusaciones, quedan dos afirmaciones contrapuestas, excluyentes una de otra, pero que al mismo tiempo esconden otro debate: el significado de la palabra déficit.

Desde el comienzo de su gestión, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, viene haciendo referencia a la necesidad de que las provincias achiquen sus déficits.

“Sabemos el cuantioso déficit fiscal que tiene la Argentina, que es un tema que tenemos pendiente de resolver porque no es sostenible en el largo plazo un nivel de déficit como el que tiene la Argentina y muchas provincias y ciudades en forma individual", expresó el mandatario el pasado 3 de mayo durante una gira por Santa Fe.

La pregunta clave es qué entiende el Gobierno nacional por déficit de las Provincias.

La provincia de La Rioja aporta el 0,28% del total que recauda el Estado nacional en materia de impuestos. La información surge de los datos oficiales brindados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y es un porcentaje que se mantiene más o menos estable hace varios años.

Mientras que de la coparticipación federal de impuestos, la Provincia recibe el 2,15 % del total de la masa que la Nación coparticipa a las administraciones provinciales.

Está claro que con ese aporte como referencia y la diferencia con la cantidad que aporta la Nación en nuestro territorio, las cuentas no cierran en términos financieros: La Rioja recibe muchos más fondos que los que aporta al Estado nacional. 

Es entonces cuando la pregunta sobre qué entendemos por déficit de los estados provinciales se vuelve clave.

En esta polémica entre el Gobierno provincial y la oposición se metió de lleno la campaña, no fue casual el momento elegido por el peronismo para poner sobre la mesa un tema que desde el “Riojanazo” para acá es sensible en cualquier hogar riojano.

Sin embargo, el cruce mediático esconde un debate más profundo: qué postura tiene la Nación sobre el rol del Estado y especialmente del empleo público en provincias como La Rioja, donde más de 70 mil haberes dependen de manera directa de los recursos estatales.

A ello se debe sumar que el sector privado se dinamiza solamente con inyecciones de consumo derivados de los recursos públicos. Por poner un ejemplo, esta semana la Cámara de la Construcción reconoció que el 85 % de las obras que realizan sus empresas en la ciudad son públicas. 

La economía es una ciencia social, una herramienta de la política para transformar la realidad. En Economía nada es natural o ineludible, depende de las decisiones que se vayan tomando. Qué entendemos por la palabra déficit no es solamente una cuestión numérica o financiera, es una definición política.

 


La campaña política quedó paralizada a la espera de que la Cámara Nacional Electoral se expida sobre la impugnación que realizaron desde la Izquierda y “Cambiemos” a la precandidatura de Menem.


 

Esperando a Menem:
Al igual que en la obra de teatro en la cual se espera a Godot, la campaña política riojana quedó paralizada a la espera de que la Cámara Nacional Electoral se expida sobre la impugnación que realizaron desde la Izquierda y desde “Cambiemos” a la precandidatura a senador nacional Carlos Menem.

La Cámara tiene varias opciones y cada una de ellas tiene un impacto político diferente.

La primera alternativa es solamente expedirse sobre si la presentación fue realizada en tiempo y forma o no, en ese caso la causa volvería al Juzgado Federal de La Rioja y todo indica que no habría ningún inconveniente para que Menem sea candidato el próximo domingo 13 de agosto.

La otra posibilidad es que resuelva sobre el fondo de la cuestión: si puede o no ser candidato. En ese caso, un resultado negativo para quien fuera dos veces presidente de los argentinos terminaría significando su inhabilitación para presentarse dentro de siete días.

La clave es ver qué dice la resolución, que por ahora no tiene fecha precisa para que se haga pública, pero que sin dudas centrará toda la atención informativa de las primeras 48 horas hábiles de la semana.

En Tribunales admiten que la situación es inédita y que no existen certezas sobre cómo se resolvería una realidad como la que podría derivar de que se acepte la impugnación. Inclusive, reconocen que no está definido cómo sería el proceso a seguir con la boleta del peronismo que ya está impresa con Menem como cabeza de lista. 

No hay dudas que cada uno de los sectores enfrentados en este conflicto jugó su propio juego político en la previa de las elecciones PASO.

“Cambiemos” niega públicamente estar vinculado a la presentación de la impugnación, pero la misma fue presentada por el ex interventor del Pro y ex candidato a viceintendente de la Capital, Paulo D' Allesandro, y por la actual parlamentaria del MERCOSUR, Marcela Crabbe.  Aunque se trata de ciudadanos, no se puede evitar leer en clave política una presentación de este tipo de dos personas con una importante trayectoria política.

Cuentan dentro del radicalismo que el precandidato a senador nacional Julio Martínez se oponía abiertamente a esta instancia (algo que el ex ministro de Defensa repite con la misma firmeza en público que en privado), y que la presión para llevar adelante la impugnación llegó desde la propia Casa Rosada.

Más allá de la autonomía política que D' Allesandro y Crabbe tienen, esta movida política y sus posibles consecuencias electorales, generaron algunas rispideces internas dentro de "Cambiemos" y sus consecuencias se podrían ver después de la campaña.

En el peronismo están desconcertados. 

Fuera de micrófono admiten que la movida judicial los sorprendió y que el impacto electoral es imposible de calcular. “No sabemos cuántos votos aporta Menem de manera directa, pero si sabemos que hay votantes que tienen una identificación sentimental con su líder que con el resto del peronismo no se repite”, comentaron dentro de la mesa chica de la organización del acto que realizarán el próximo martes frente a la Casa de Todos.

El peronismo victimizará a Menem todo lo posible, “Cambiemos” tratará de disimular su interna y la Cámara Nacional Electoral se expedirá en las próximas horas. 

La última palabra la tendrán los riojanos dentro de una semana al momento de votar.

   

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