La columna de Mattias Meragelman | 18 de NOVIEMBRE de 2017 | 20:11

Odisea 2018

El Pacto Fiscal, los fondos extras y un panorama político complejo marcarán los próximos tiempos. Verdades y mentiras de relatos encontrados, que solamente coinciden en un punto: será un año complicado.

En La Rioja algunas pocas cosas son certeras: en el verano hace calor, en febrero se chaya, en agosto florecen los lapachos y el Estado es el principal motor de la economía provincial.  Se puede discutir mucho sobre transparencia y administración de los fondos públicos, pero nadie pone en duda que el dinero en La Rioja se activa con el Estado.

Partiendo de ese axioma que nos marca como sociedad desde que Juan Ramírez de Velasco se confundió de Cerro hasta nuestros días, se viene un periodo complejo. El Gobierno nacional imagina otro rol del Estado dentro de la economía e impulsa provincias con un mayor desarrollo de lo privado que de lo público.

El diario Perfil publicó una frase del presidente de la Nación, Mauricio Macri, que es muy elocuente sobre lo que piensa el Gobierno de “Cambiemos” en relación a lo estatal y lo privado.

El mandatario nacional le dijo a los gobernadores: "Lo he hablado con varios de ustedes, el tema del empleo público y el nivel de salarios, porque si estamos creando todas estas condiciones para que se genere trabajo en el sector privado, el problema es que si les competimos con salarios más altos, el sector privado no va a poder generar la mano de obra que necesita para su crecimiento. Entonces tenemos que lograr que esto también se regularice en un nivel razonable y equilibrado".

Un Estado más chico y con menos regulaciones al sector privado, en eso cree el Gobierno nacional, que ahora cuenta con el aval de la ratificación electoral que obtuvo en los comicios legislativos (incluyendo el triunfo en La Rioja).

El planteo del macrismo del Pacto Fiscal con las provincias implica, junto a la Reforma tributaria, un gran cambio y un ajuste del Estado nacional.

El tributarista Nadin Argañaraz (muy cercano a la Casa Rosada) estimó que el próximo año la Nación deberá realizar un ajuste de 42 mil millones de pesos para cubrir esas rebajas de ingresos planteadas, disminuciones que buscan beneficiar al sector empresarial y apostar a que se generen nuevos empleos en el futuro.

La Nación quiere una menor presencia estatal, pero en La Rioja los dos años de “Cambiemos” dejan la sensación de que ése proceso no está ocurriendo. La crisis de las textiles, la salida de PUMA, el cierre de Chilcal o los problemas en Polinoa, son la muestra de que el empleo privado no creció en este tiempo, por el contrario.

El propio Gobierno nacional publicó que en 2016 el empleo privado registrado en la Provincia cayó un 3,1%. Según datos aportados por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), hubo en todo el año pasado 931 personas que perdieron su empleo en el sector privado. Todavía no se conocen los números de este 2017.

La presidenta del Centro Comercial e Industrial, Irma Dueñas, dijo esta semana en Radio La Red: “Si nos rebajan las cargas sociales y rebajan paulatinamente los impuestos que estamos pagando, habrá una mejora. Si nos benefician con estas nuevas leyes vamos a poder seguir subsistiendo. En este momento queremos seguir en pie”. La empresaria habló de subsisitir, no de generar nuevos puestos de empleo con las reformas planteadas.

Por ahora, la idea de lo privado copando la escena económica no está funcionando.

 


Mientras la Nación quiere que las provincias achiquen el gasto, La Rioja es un sin fín de contradicciones.


 

A la riojana
Mientras la Nación quiere que las provincias achiquen el gasto, La Rioja es un sin fín de contradicciones.

Es cierto que el incremento de 300 millones de pesos de los fondos extra coparticipables está por debajo de lo previsto, porque es menor que la inflación de 2017 y porque es sensiblemente inferior a lo aumentado en los salarios a los empleados estatales riojanos en este mismo año (32%).

Sin embargo, en paralelo pasan cosas difíciles de entender.

Mientras el gobernador Sergio Casas expone que los fondos públicos no alcanzarán y que peligra el pago de salarios, se anuncia la construcción de una nueva Casa de Gobierno por un monto superior a los 30 millones de dólares.

Al mismo tiempo, esta semana la senadora nacional Teresita Luna reconoció en Radio La Red que hace años no conocen el nivel de ejecución presupuestaria. Es decir, no saben cuánto del presupuesto se gasta ni cómo. En este sentido, hizo la autocrítica de que esa realidad también incluía los cuatro años en los cuales ella fue Vicegobernadora de La Rioja.

La Provincia envía un presupuesto con un déficit de funcionamiento de casi 4 mil millones de pesos, pero en paralelo promueve la edificación de una nueva sede del Gobierno y aprueba con un escaso debate el esquema de gastos del próximo año en la Cámara de Diputados de la Provincia.

Las contradicciones no son solamente riojanas.

La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, le confirmó a los gremios estatales bonaerenses el pase a planta de 15 mil trabajadores que actualmente son temporarios y la agencia oficial Telam brindó los detalles del anuncio.

Indudablemente es una muy buena medida para los trabajadores bonaerenses, lo que no se entiende es la lógica de funcionamiento del macrismo: Buenos Aires puede aumentar la planta estatal mientras que las otras provincias no, por el contrario, deben bajar el gasto.

Preocupaciones:
En los próximos meses la energía aumentará significativamente su valor y los cálculos más cautos hablan de un 40%, una cifra que golpeará de manera directa en el peor momento del año: el verano.

En el Gobierno provincial ya hay quienes proponen eliminar el subsidio provincial a la energía y comenzar a discutir qué pasará con el valor del agua que cobra Aguas Riojanas. La concesionaria estatal del sistema hídrico tuvo un fuerte incremento de sus costos de funcionamiento desde que se desregularon las tarifas en el comienzo de 2016.

“Vamos a tener que hacer todos los cálculos necesarios para ver realmente de cuánto es el desfasaje que tenemos, habrá que hacer esfuerzos, no descartamos nada”, comentaban esta semana en los despachos cercanos al gobernador Casas.

Mientras que febrero traerá el debate por la paritaria docente, una paritaria compleja y que ya se anticipa con posturas encontradas entre el principal gremio docente, AMP, y el Ministerio de Educación Provincial.

Todo este contexto económico también esconde un proceso político muy profundo: la falta de legitimidad del peronismo riojano ante vastos sectores de la comunidad.

Por momentos parece que existen muchos riojanos que están tan convencidos de la mala administración de los recursos provinciales que no visualizan ninguna responsabilidad en la Casa Rosada, todos los problemas que se viven por estos tiempos son advertidos como originados en la falta de transparencia y ninguno en las políticas nacionales de achicamiento del Estado.  

Para ser más claro: cuando se habla de achicar el Estado, muchos riojanos no creen que hablan de sus puestos de empleo o de sus sueldos, entienden que se está discutiendo lo que consideran gastos innecesarios y mala administración de los recursos públicos por parte de los funcionarios provinciales.

No es ilógico el razonamiento que miles de comprovincianos hacen, pero quizás es exiguo. El manejo de los fondos públicos en La Rioja es por lo menos cuestionable, pero el ajuste del Gobierno nacional no va a ser la solución sino que generará un nuevo problema.  

Un peronismo desconcertado e incoherente, un macrismo envalentonado por los buenos resultados electorales y una sociedad riojana enojada con una parte de su dirigencia.

2018, allá vamos.  

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