La columna de Mattias Meragelman | 22 de ABRIL de 2018 | 07:04

La era líquida de la política riojana

Todos los sectores aceleraron los tiempos electorales. Sin embargo, hay más dudas que certezas en un escenario intenso y volátil donde cualquiera puede ser candidato. 

A poco más de un año de la muerte de Zygmunt Bauman, comienza a quedar claro que se trató de uno de los mejores intérpretes de la época que nos toca vivir.

El sociólogo polaco nos describió insertos en una "modernidad líquida", en un mundo donde no existen moldes o esquemas que perduren en el tiempo, con la imagen como un paradigma principal, el consumo como un valor de vida y con verdades precarias e inestables.

A 14 meses de las próximas elecciones, la política riojana es un mundo líquido, sin certezas, con muchas dudas, varias especulaciones y un sinfín de operaciones de prensa que solo alimentan egos o profundizan enconos.

El peronismo continúa sin tener un candidato a Gobernador definido, pero si cuenta con varios postulantes buscando instalarse en el primer lugar de esa línea de largada.

Quizás para el ciudadano común pasó desapercibido pero una foto llamó mucho la atención de la dirigencia peronista. La imagen más importante de los últimos tiempos fue la del diputado nacional Luis Beder Herrera en una reunión ampliada del peronismo provincial pero rodeado de muy pocos dirigentes con votos o peso político real.

Hubiera sido impensado hasta hace un par de meses una convocatoria política del ex Gobernador donde fueran más notables las ausencias que las presencias.

Beder Herrera está en el momento de menor influencia política desde su salida del Gobierno en diciembre de 2015, esa foto lo expuso de manera visual y las declaraciones mediáticas de intendentes como Yamil Sarruf o Cristian Pérez pidiendo una renovación de candidatos lo manifestó en palabras.

Estos reclamos de renovación no son ideológicos o por falta de coincidencias en las políticas públicas del bederismo, son planteos cuantitativos. Todas las encuestas que se manejan marcan que hoy Beder Herrera perdería las elecciones frente a cualquiera de las opciones que "Cambiemos La Rioja" podría presentar.

En este punto el lector no debe cometer el error de creer que el famatinense ya no tiene injerencia y que su carrera política está terminada o mucho menos. Y el ejemplo más claro es que si el diputado nacional definiera postularse por un tercer mandato, nadie dentro del peronismo lo enfrentaría en una interna. Ser candidato o no en 2019 solamente depende de su decisión personal.

En ese marco los nombres de la diputada provincial Teresita Madera, de su par Ricardo Quintela, del ministro de Educación Juan Luna, del legislador Marcelo Del Moral y de la intendenta de Chilecito Silvia Gaitán, comienzan a ser las opciones alternativas.

Madera se transformó en las últimas horas en la principal propuesta de un sector del propio gobierno de Sergio Casas. Los funcionarios más cercanos al actual Gobernador apuestan a su figura y ésa idea se hizo evidente en los recorridos que la ex diputada nacional viene realizando en la Capital riojana y en quienes la acompañan en cada una de esas acciones proselitistas.

Tampoco son casuales las recorridas por el interior del ministro Luna (con una profusa y cuidada difusión en redes sociales), ni los actos de Quintela o los cada vez más interesantes posteos en redes sociales de la intendenta Gaitán.

Más allá de los nombres, dos datos políticos de las últimas horas resultan llamativos.

El primero es que algunos operadores peronistas piensan en la posibilidad de desdoblar los comicios para Gobernador de los correspondientes al estamento Intendente. “Si hacemos como en 2007 y primero votamos Gobernador, el paredismo no le puede traccionar votos de manera directa en Capital a Cambiemos”, analizaban esta semana en un ala de la Casa de Gobierno.

Es una opción arriesgada, porque en ese caso se perderían de contar con el apoyo de los 14 intendentes que pueden reelegirse en los próximos comicios. Por ahora es solamente una alternativa.  

El otro elemento nuevo es que si Beder Herrera no es candidato, el peronismo tendrá internas y en esas internas podría haber un postulante bederista y una propuesta casista.

Aunque parezca extraño porque ya pasaron dos años de Gobierno, la gestión de Sergio Casas tiene ahora gestos de autonomía política que no se vieron en sus primeros 28 meses de gestión. Esa actitud no es provocada tanto por una repentina convicción como si por un sincero temor.

Alrededor del Gobernador son cada vez más las voces que le piden apoyar a un candidato/a que marque un cambio y que demuestre una opción lo más alejada posible de Beder Herrera. 

Esa situación derivó en las ausencias en la convocatoria del bederismo en la Casa de Todos o en potenciar a otros referentes como Madera sin tener en cuenta si hay acuerdo o no con el bederismo.

Todo está en movimiento, nada está definido. 

 


La definición entre Julio Martínez y Alberto Paredes Urquiza también tendrá impacto en otras candidaturas.


 

Dos hombres, un solo lugar
En Cambiemos la incógnita está planteada entre el senador nacional Julio Martínez y el intendente de la Capital, Alberto Paredes Urquiza.

Martínez realizó un amplio recorrido en las últimas semanas por el interior provincial. Esa gira no es casual, el máximo referente radical tiene muy claro que las chances electorales de “Cambiemos La Rioja” en 2019 dependen en gran medida de poder mejorar los números en el interior. Perder Chilecito el año pasado no fue un dato al cual no prestaron atención.

En la oposición saben que deben provincializar los comicios. Es por ello que en todos los discursos se habla de 30 años de Gobierno peronista, de Beder Herrera y de los problemas de la sociedad riojana.

Es notable que Martínez limitó sus contactos directos con la prensa, y que en general temas como la situación económica, la inflación o el tarifazo no son parte de su agenda. El radicalismo quiere una elección en donde se debatan los problemas provinciales, evitando el desgaste que los errores de la gestión macrista podrían traer a su campaña.

Mientras que el intendente de la Capital, Alberto Paredes Urquiza, sigue fortaleciendo su gestión de la mano de los recursos nacionales. Con la avenida 1° de marzo como emblema, el paredismo sueña con mostrar una administración que los haga crecer en las encuestas.

Más allá de algunas versiones de las últimas horas, el Jefe comunal no desistió de su esperanza de ser gobernador y espera llegar a los primeros meses del próximo año bien posicionado, con una bendición desde la Casa Rosada.

Sin embargo, el paredismo tiene un problema central: el interior provincial. Es allí donde el capitalino no cuenta con estructura propia, y su ilusión solamente se sostiene en ser el peronista que convoque a todos aquellos que el oficialismo expulse.

La presencia en el acto central por el aniversario de Famatina o los contactos que comienza a mantener con algunos intendentes del interior van en esa línea de trabajo.

En el paredismo insisten en que no hay posibilidades de un regreso al PJ. En este sentido, las declaraciones en Radio La Red del presidente del bloque Justicialista, Marcelo Del Moral, convocando el regreso del Intendente al peronismo, no tuvieron repercusión en el Palacio municipal Juan Ramírez de Velasco.

La definición entre Julio Martínez y Alberto Paredes Urquiza también tendrá impacto en otras candidaturas. Figuras como la senadora nacional Inés Brizuela, el diputado electo no asumido Felipe Álvarez, el concejal Sebastián Cutrona, el vice intendente Oscar Luna y hasta el secretario de Hacienda José Martínez, saben que su lugar en el armado político de esta alianza dependerá de cómo se repartan los espacios.  

Estamos en un escenario líquido, sin forma, dispuesto a encauzarse en cualquier sentido. Bauman tenía razón.   

andina
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