La columna de Mattias Meragelman | 17 de JUNIO de 2018 | 08:06

El casismo

La política riojana funciona con una lógica que no acepta la aplicación de ningún manual de ciencias políticas. Mientras el debate por la media sanción a la legalización del aborto atraviesa a la sociedad riojana y nos expone en nuestra faceta más antidemocrática e intolerante.

El Gobierno provincial tomó un impulso que no estaba en los cálculos de nadie y luego de meses de seguir una agenda política que no era determinada en los despachos de la Casa de las Tejas, hoy el escenario se encuentra ante un inesperado protagonista: el casismo.

Desde hace varias semanas el gobernador Sergio Casas está construyendo un poder político que no tuvo en los primeros dos años y medio de su gestión. Cada día más distanciado del bederismo y rodeado de un heterogéneo grupo de funcionarios, el sauceño es el protagonista de un extraño proceso.   

Los politólogos norteamericanos acuñaron hace mucho tiempo una expresión a la cual denominaron el “Pato rengo”. La afirmación hace referencia a un dirigente que ocupa un cargo electivo y ante el final de su mandato, sin posibilidad de ser reelecto, comienza a perder poder y el resto de la dirigencia a distanciarse para buscar nuevos referentes.

Casas debería ser un ejemplo pleno de este tipo de realidad política. Los primeros dos años de su Gobierno fueron una experiencia inédita, con el poder institucional en la Casa de Gobierno y el poder político concentrado en la figura del diputado nacional Luis Beder Herrera.

Sin embargo, la política riojana no tiene lógica, y entonces el dirigente que debería comenzar a perder el poder descubrió que lo puede ejercer a menos de un año de que la sociedad riojana se disponga a elegir su sucesor.

En esa realidad, a mitad de la mañana del jueves pasado el celular de un importante funcionario municipal sonó, del otro lado estaba un integrante del círculo más íntimo de asesores del gobernador Casas. Luego de un par de idas y vueltas sobre quién hablaba con quién, al teléfono quedaron el propio Casas y el intendente del departamento Capital Alberto Paredes Urquiza.

En esa conversación el Gobernador le contó al Jefe comunal capitalino que el bloque bederista no estaba dando quórum en la sesión de la Cámara de Diputados y que existían versiones encontradas sobre qué podía pasar si finalmente ingresaban al recinto. La principal preocupación de Casas y su entorno estaba centrada en la presencia en el orden del día de un pedido de juicio político contra el propio mandatario provincial.

En esa charla surgió la propuesta: que Paredes Urquiza fuera a la Residencia oficial y que junto a los diputados de la oposición, los legisladores que responden al Gobierno provincial y el vicegobernador Néstor Bosetti dieran una señal de institucionalidad. Una foto con un único destinatario: el bederismo.

Para sorpresa de propios y extraños, Paredes Urquiza aceptó y se trasladó a la zona Sur de la ciudad Capital.

¿Existió realmente una posibilidad concreta de que el bloque bederista avanzara sobre la figura del Gobernador? En la bancada que conduce Marcelo Del Moral niegan terminantemente esa alternativa y sostienen que no dieron quórum porque la Casa de Gobierno los está “ninguneando políticamente”.

Los legisladores que responden al diputado nacional Luis Beder Herrera aseguran que no habrá acciones contra el Gobernador y que continuarán apoyando al Gobierno provincial. En la Casa de las Tejas no les creen.

En ese contexto el casismo comenzó un proceso de acercamiento con varios legisladores. Alrededor del mandatario provincial entienden que el jueves estuvieron muy cerca de lograr el quórum propio en la sesión que quedó trunca. Sumando los diputados peronistas que les responden, los paredistas, los de “Cambiemos” y algunos del bederismo que contestaron un par de mensajes, interpretan que pudieron dar la sorpresa.  

No hay dudas que en las próximas semanas la Casa de las Leyes será el principal escenario de la pelea política, porque se trata del principal lugar en el cual el bederismo cuenta con la capacidad de golpear a la gestión provincial. Mientras que el oficialismo casista cree que en un par de semanas más podría romper esa mayoría que hoy los pone en jaque.

En este clima de internas explícitas e implícitas,  un grupo de intendentes propuso modificar la Constitución provincial o pedir una interpretación judicial de la limitación que pesa hoy sobre Casas para buscar un nuevo mandato en el año 2019.

En este punto se debe aclarar que el texto constitucional es claro y no hay mucho para discutir desde lo legal: Sergio Casas no puede ser reelecto, la Constitución se lo prohíbe de manera indiscutible.

Otro aspecto es el político. Los Jefes comunales saben que la idea no prosperará, pero buscan fortalacer la figura del Gobernador y al mismo tiempo limitar las posibilidades de un regreso de Alberto Paredes Urquiza a las huestes peronistas o el crecimiento de algunos de los candidateables diputados Teresita Madera y Ricardo Quintela.   

En el entorno de Casas niegan la posibilidad de un nuevo mandato y así se lo expresó el propio Gobernador a “Cambiemos”, al Vicegobernador y al paredismo en la reunión que mantuvieron en la siesta del jueves.  

De manera inesperada el casismo salió a escena. Un proyecto político que tiene fecha de vencimiento en muy poco tiempo, pero que hasta ese día manejara la caja de los recursos estatales. Un detalle no menor.

 


La foto del Intendente con la plana mayor del Gobierno provincial era impensada 24 horas antes de que ocurriera. ¿Vuelve Paredes Urquiza a ser una opción dentro de las postulaciones del peronismo para 2019?


 

¿El regreso del hijo pródigo?
La foto del intendente de la Capital Alberto Paredes Urquiza con la plana mayor del Gobierno provincial era impensada 24 horas antes de que ocurriera. Y esa imagen desató una pregunta lógica: ¿Vuelve Paredes Urquiza a ser una opción dentro de los postulantes del peronismo para 2019?

En las encuestas serias existen un dato en el cual coinciden los diferentes estudios: el senador nacional Julio Martínez es el candidato con mejor imagen en la Capital provincial y luego aparece el Intendente. El resto de los dirigentes peronistas no tienen el mismo nivel de intención de voto en el principal distrito electoral de la Provincia.

Si se repasan las declaraciones políticas del Jefe comunal capitalino en los últimos meses siempre marcó lo mismo: se definió peronista, reclamó que el oficialismo deje atrás al bederismo, que se modifique el funcionamiento del Partido Justicialista y pidió que se respete la autonomía municipal.

Esos mismos temas estuvieron presentes en la reunión con Casas del jueves pasado.

En la Casa de Gobierno dicen que en las próximas semanas comenzarán los gestos con el Palacio Municipal Juan Ramírez de Velasco. En tanto que en el cuarto piso del edificio municipal dudan, pero esperan acciones concretas y mencionan: reconocimiento de los empleados designados en la gestión anterior, ampliar los recursos para gastos de funcionamiento y la asunción del diputado provincial electo Felipe Álvarez.

En el peor momento político y económico del Gobierno nacional, a Paredes Urquiza le apareció un nuevo e inesperado pretendiente. Algunas relaciones no pasan del coqueteo, otras se transforman en matrimonios por conveniencia. Está claro que en el amor y en la política todo puede pasar.

Lo personal es político 
La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción  al proyecto de ley que determina la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

Fueron semanas de una intensidad democrática como pocas veces se había visto en los últimos decenios, con una sociedad movilizada por una u otra posición y con un compromiso de los sectores más jóvenes que sorprendió.

Sin embargo, el debate también expuso un nivel de intolerancia sorprendente, con una incapacidad de convivir con la otredad que asusta.

En las últimas horas diferentes profesionales de la salud y docentes universitarios en la carrera de Medicina, cometieron graves exabruptos en sus posteos en las redes sociales y detrás de su oposición a la media sanción de la ley, manifestaron posibles acciones violatorias de la salud pública.

Sus expresiones motivaron que uno de ellos fuera echado del Hospital de la Madre y el Niño, al mismo tiempo que existieron pronunciamientos de diferentes sectores, incluyendo el de la Asociación de Profesionales de la Salud de La Rioja (AProSLar) y del rector de la Universidad Nacional de La Rioja, Fabián Calderón.

El problema no es un médico ni sus publicaciones en Facebook. En primer lugar porque no fue uno solo el que lo hizo, sino que la problemática está planteada especialmente porque expresa la incapacidad de convivir con la idea de que en la democracia se transita con las diferencias de opiniones.

El propio proyecto de ley establece que existe la posibilidad de que un médico determine la objeción de conciencia y entonces quedaría excluido de la obligación de realizar la interrupción del embarazo, y la institución hospitalaria deberá garantizar la existencia de un profesional de la salud que realice la intervención. Es decir, la propuesta que sancionaron los diputados reconoce el derecho de quienes no estén dispuestos a realizar el aborto.

La politóloga belga Chantal Mouffe dijo: “El debate democrático es entendido como una confrontación real. Los adversarios luchan –incluso ferozmente-pero de acuerdo con un conjunto compartido de reglas y sus posturas –a pesar de ser irreconciliables en última instancia- son aceptadas como perspectivas legítimas”.

Es decir, podemos no coincidir en nada, pero aceptamos que las reglas son para todos y aunque esas normas no me gusten, mientras estén vigentes debo respetarlas. En la democracia todo puede ser motivo de discusión e intento de modificación, pero no podemos negar la existencia de las ideas del otro.

Nuestra democracia va a cumplir 35 años, quizás su cuenta pendiente más significativa es avanzar en reconocer en el otro a alguien que puede pensar diferente.

Nada más que eso, tanto como eso.  

 

   

prevencion salud
Ciro en La Rioja
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