Insuficiente
La columna de Mattias Meragelman | 29 de JULIO de 2018 | 08:07

Insuficiente

El incremento salarial que otorgó el Gobierno provincial no cubre el proceso inflacionario y al mismo tiempo los sueldos estatales pierden en comparación con cualquier indicador de suba de precios de la economía. La preocupación para 2019. 

El aumento salarial otorgado por el Gobierno provincial no alcanza y la comparación con los indicadores de la economía provincial expresan claramente que los trabajadores estatales están perdiendo poder adquisitivo mes a mes. Un fenómeno que tendrá impacto político en las elecciones del próximo año, aunque todavía no está claro a quién perjudicará más en lo electoral.

El 8% brindado en el mes de julio que se cobrará en los haberes de agosto, sumando al 8% de marzo pasado, terminan en un total acumulado del 16,6%. Esas cifras fueron de carácter remunerativo, lo cual implica que en ambos casos se aplica sobre el salario básico de los empleados públicos provinciales.

El dato comienza a marcar su bajo impacto económico cuando se toma en cuenta que la inflación en el primer semestre del año lleva un acumulado del 16,6%, con lo cual ya en el mes de julio los estatales comenzaron a perder poder adquisitivo.

Las estimaciones más cautas hablan de que el séptimo mes de 2018 tendría una inflación de por lo menos el 2,5%. Es decir que ya en julio los estatales riojanos estuvieron por debajo de los aumentos de los precios.

Los gremios más cercanos al Gobierno salieron del encuentro con el gobernador Sergio Casas convencidos de que habrá un tercer incremento de sueldos antes de fin de año, inclusive varios de ellos hasta le pusieron fecha en el mes de octubre.

En la Casa de las Tejas niegan que esa posibilidad sea tan real como se ilusionaron los gremialistas, y remarcan que esa tercera modificación de sueldos no tiene fecha y mucho menos monto.

Aquí se debe marcar un punto clave: los datos de las encuestadoras que miden la inflación para el Banco Central de la República Argentina mencionan una inflación anual que oscilaría entre el 28% y el 30%. Para poder alcanzar los aumentos de precios, la tercera suba de los trabajadores estatales riojanos debería rondar el 12% o 14%. Esa cifra hoy es una quimera.

“El Gobernador no confirmó un tercer aumento, les dijo que vamos a intentar. La realidad es que la Nación nos está pidiendo bajar el presupuesto del próximo año en 1800 millones de pesos y nos deben la mitad de los fondos extracoparticipables en este año, hoy no podemos prometer nada”, se sinceran cerca de Casas cuando se les pregunta del tema.

El problema es que los trabajadores estatales siguen siendo los principales perjudicados de la política salarial del Gobierno provincial y la incapacidad económica del Gobierno nacional.

En este sentido se debe mencionar que en los primeros dos años de la gestión del presidente Mauricio Macri en la Nación y del gobernador Sergio Casas en la Provincia, la inflación acumulada llegó al 75% y los aumentos a los estatales al 64%. Es decir, en 2016 y 2017 perdieron un total 11 puntos porcentuales de poder adquisitivo.

A 24 horas de anunciado el aumento salarial, el ministerio de Infraestructura adelantó que la energía aumentará en las próximas semanas un 28%. Esa suba provocará que en los meses siguientes también se incremente la tarifa de Aguas Riojanas, que tiene como principal insumo de su servicio a la energía.

Es cierto que desde el comienzo de la gestión de “Cambiemos” el costo de la generación de energía que debe comprar EDELaR aumentó un 1500%, pero en ambos casos –Agua y Luz- se trata de empresas estatales que no realizan audiencias públicas en las cuales se pueda conocer su verdadera estructura de costos. 

El ministro Juan Velárdez adelantó que en las próximas semanas se anunciaría una audiencia pública en el caso de la empresa concesionaria de energía eléctrica de la Provincia, EDELaR. Sería un paso importante. 

En este punto del texto también se debe mencionar a los gremios. Existe un grupo de sindicatos más cercano al Gobierno, los cuales estuvieron presentes en la reunión previa al anuncio y algunos de ellos hasta se animaron a decir que la medida salarial era positiva.

Mientras que la CGT oficial no fue parte del encuentro y anunció públicamente una medida de fuerza de 24 horas para los próximos días, aunque todavía no confirmó el día concreto en la cual se realizará.

Sin embargo, en ambos sectores hay una coincidencia: la falta de acompañamiento de los trabajadores.

Haciendo la excepción de las medidas de fuerza de los trabajadores de salud de los últimos meses y a los sindicatos docentes, la mayoría de los gremios estatales riojanos no tienen hoy poder de presión ante su patronal porque no cuentan con respuestas masivas por parte de sus afiliados.

Indudablemente esa realidad encuentra en la falta de legitimidad y la crisis de representación uno de sus principales ejes, pero tampoco se puede pasar por alto la falta de compromiso que muchos empleados públicos expresan. Hay reclamos en redes sociales que no se trasladan a a los hechos al momento de protagonizar las huelgas o las protestas fácticas.

Todo este repaso cuanta con un dato más para preocuparse: el presupuesto nacional 2019.

El Gobierno nacional ya adelantó que le pide a la provincia de La Rioja que ahorre 1800 millones de pesos. ¿Por dónde pasará ese ajuste? Es la pregunta que todos se hacen pero nadie responde de manera clara, porque se trata de poco más del 6% del presupuesto provincial actual.

Según datos oficiales, el 90% de los fondos que envía la Nación a la provincia de La Rioja se destinan a salarios. Entonces el 6% que piden desde la Casa Rosada es muy preocupante.

 


Es por ello que es interesante especular a quién culparán los riojanos por esta realidad económica que cada día los asfixia más.


 

Responsabilidades
Ya nadie discute que política y economía van de la mano al momento de pensar el imaginario social de una comunidad, son dos caras de una misma moneda, se influencian mutuamente hasta el punto de condicionarse y no poder analizar las implicancias de una sin reflexionar sobre la otra.

Es por ello que es interesante especular a quién culparán los riojanos por esta realidad económica que cada día los asfixia más.

Hay una responsabilidad primaria y es del Gobierno provincial.

Los salarios riojanos son de los más bajos del país y 35 años de Gobiernos peronistas nunca lo resolvieron. Las empresas de servicios, uno de los sectores que más aumentó sus valores en los últimos meses, también son manejadas por el propio Gobierno provincial.

Por otra parte está el Gobierno nacional.

La administración del presidente Mauricio Macri no resolvió el problema de la inflación que heredó del kirchnerismo sino que lo profundizó y la pérdida de poder adquisitivo es cada vez mayor. No se trata de una tormenta como dijo el presidente de la Nación, se trata de un modelo económico que cada vez implica más ajuste, menos capacidad de compra de los trabajadores y un endeudamiento a futuro que condicionará a varias generaciones de argentinos.

El Gobierno nacional pide un recorte en los gastos a las provincias al mismo tiempo que anuncia que le seguirá bajando las retenciones a los sectores agropecuarios y mantendrá la eliminación de tributos a la explotación minera. Mientras que el Gobierno provincial sigue sin transparentar plenamente cómo se administran los recursos provinciales.

El aumento fue poco, los responsables son muchos.

andina
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