La columna de Mattias Meragelman | 19 de AGOSTO de 2018 | 08:08

Un problema de Fondo

La eliminación del Fondo Federal Solidario impactará fuertemente en el financiamiento de las obras públicas provinciales y municipales. Mientras tanto, los cuadernos de las coimas siguen golpeando a La Rioja y el conflicto universitario se profundiza. 

La eliminación del "Fondo Federal Solidario" tendrá un fuerte impacto en el desarrollo de obras públicas en la Provincia y en los 18 municipios riojanos, al mismo tiempo que profundizará la dependencia de los gobiernos municipales de la discrecionalidad política del Gobierno provincial.

Cuando la crisis con el campo apenas se había superado, la por entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó a un evento en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y anunció la creación del "Fondo Federal Solidario", más conocido como el Fondo Sojero.

El kirchnerismo había concentrado la mayor cantidad de recursos impositivos en el Estado nacional y los Gobiernos provinciales comenzaban a demandar una mayor participación en la estrella exportadora del momento: la soja.

El sistema estableció que la Nación se quedaba con el 70% de lo recaudado, mientras que las provincias recibían el 30% restante. De ese monto, el 70% era para los Gobiernos provinciales y el 30% para los municipios. Solamente los datos del año 2017 marcan que a la provincia de La Rioja llegaron en concepto de ese mecanismo unos 377 millones de pesos.

Desde el año 2009 hasta mediados de este 2018 esos recursos tuvieron dos características centrales: únicamente se podían gastar en obras de infraestructura y se acreditaban de manera automática. Cada vez que un empresario agropecuario exportaba, la retención se realizaba y la plata llegaba a las provincias. 

Con un agregado central: esos dineros no se podían destinar a gastos corrientes, solamente estaban habilitados para ser utilizados en obras de infraestructura, como viviendas o caminos. 

Ese mismo programa nacional generaba 250 puestos de empleo directo, porque muchos contratos de Vialidad de la Provincia estaban vinculados al desarrollo de los proyectos financiados con esos recursos. Hoy no existen certezas de qué pasará con esos puestos de empleo.

El impacto no es sólo en obras y en puestos de trabajo, también es político. La medida del Gobierno nacional profundizará el centralismo a nivel país.

En primer lugar porque este gravamen era una medida que permitía que las zonas más favorecidas de la Argentina, especialmente la Pampa Húmeda, transfieran recursos a las regiones más perjudicadas como el Norte.

Desde hace más de una década está claro que la principal producción agropecuaria del país está vinculada a la soja, y esa generación de riqueza produjo desde el año 2009 la llegada de miles de millones de pesos a las provincias y con un destino específico.

El decreto presidencial de eliminación de este sistema determina que en 2019 el Gobierno nacional se “ahorrará” de transferir a las provincias 26,5 mil millones de pesos. Es decir, esos fondos que se cobraban como impuestos a uno de los sectores más ricos del país se quedarán en las arcas nacionales para profundizar la búsqueda del equilibrio fiscal.

El otro elemento es el sometimiento de los municipios al Gobierno provincial.

En los más de 30 años de democracia que lleva el sistema político riojano, el Gobierno provincial siempre centralizó el manejo de los recursos y eso generó una dependencia política e institucional de las comunas del Gobierno de turno.

Maza, Beder Herrera, Casas o Arnaudo, fueron la expresión de un control férreo sobre los recursos que llegaban a los municipios, el Fondo Sojero rompía la lógica de sometimiento financiero, porque los municipios no tenían que mendigar esa plata al Estado provincial.

El caso más concreto de esta realidad fue la comuna de Capital, que estaba recibiendo de manera anual 60 millones de pesos para obras. Esos dineros eran depositados en las cuentas de la gestión del intendente Alberto Paredes Urquiza, más allá de la instancia en la cual se encontrara la pelea entre el Palacio municipal Juan Ramírez de Velasco y la Casa de las Tejas.

Tampoco se puede dejar de mencionar los casos de denuncias sobre el supuesto manejo irregular de esos recursos. El año pasado el municipio de Chamical fue allanado por la Justicia riojana porque se imputó al intendente Daniel Elías de supuestamente haber usado fondos de la soja para gastos corrientes. 

Por otra parte, desde “Cambiemos” destacan dos datos que son reales: en el primer semestre del año la coparticipación aumentó más que la inflación y la devolución de los recursos del ANSES (el 15% de la coparticipación federal que ese organismo les retenía a las provincias desde 1992) son un extra que el Gobierno provincial tiene ahora y no en anteriores gestiones.

La información oficial marca que entre enero y junio de 2018 llegaron a la Provincia 9.370 millones de pesos en concepto de fondos por coparticipación, mientras que en el mismo periodo del año anterior fueron 6.595 millones de pesos.

Esa diferencia marca un incremento en la tasa interanual del 42%, por encima del proceso inflacionario y del propio monto del Fondo Federal Solidario recientemente eliminado.

Sin embargo, esos recursos los maneja el Gobierno provincial, no existen garantías legales de que esos dineros lleguen a las comunas sin que exista discrecionalidad política en su administración.

Durante varios años de Gobierno kirchnerista y en los dos primeros de la gestión macrista, La Rioja recibió una transferencia muy significativa de dinero desde la Pampa rica hacia el Norte pobre, ese esquema se terminó.

La historia económica argentina está llena de anuncios de ajuste -algunos más salvajes, otros más sutiles- pero todos los ejemplos tienen una coincidencia: los perjudicados son siempre los mismos.

 


Los Gobiernos provinciales están pensando en medidas judiciales contra la Nación por la eliminación del Fondo Federal Solidario.


 

Un conflicto que se profundiza
El conflicto en las universidades del país se profundiza y la Universidad Nacional de La Rioja no es la excepción.

La oferta salarial que recibieron los docentes fue exigua, un acumulado del 15% en varias cuotas, frente a una inflación que ya nadie duda estará por encima del 30% al finalizar el año (en julio superó el 19% acumulado).

Mientras tanto, la denominada “Planilla B” (que cuenta con un aporte de 3 mil millones de pesos) no está garantizada, al mismo tiempo que los recursos para los hospitales universitarios tampoco están llegando. Las obras públicas están paralizadas, no llegaron las partidas para la construcción del comedor universitario ni para los albergues en el interior provincial, que se encuentran licitados pero no comenzaron las obras.

El conflicto es más amplio de lo que se cree y el ejemplo más contundente fue lo que pasó con el gremio SIDIUNLaR.

En un primer momento habían levantado la protesta por una semana, pero la presión de los propios docentes afiliados derivó en que un día después de regresar a las aulas, retomaron el reclamo con una medida de fuerza por tiempo indeterminado y en estado de asamblea permanente.

Las autoridades universitarias apuestan a que esta semana el conflicto tenga más visibilidad, y es por ello que van a intentar concretar en los próximos días diferentes actividades en las calles de la ciudad. En ese marco se debe entender el planteo público que hizo el rector Fabián Calderón para que el Gobierno provincial y los municipios se sumen al planteo.

La Secretaría de Asuntos Estudiantiles de la Univeridad Nacional de La Rioja maneja datos que indican que el 50% de los ingresantes de este año ya desertaron. Muchos de ellos por cuestiones personales, pero existe un grupo muy significativo (especialmente estudiantes del interior provincial) que no pudieron seguir pagando su estadía en la ciudad Capital. 

Más allá de la cuestión político partidaria, que la variable del ajuste del Estado sean las obras en las Universidades o los sueldos de los docentes, expresa una política de Estado muy peligrosa, porque condiciona el desarrollo del país y a las próximas generaciones de argentinos.    

La pata riojana II
El escándalo por los denominados “cuadernos de las coimas” sigue sacudiendo al país y ya nadie tiene certezas de hasta dónde llegará con sus repercusiones.

En el caso de La Rioja ya se conocía que tres empresarios involucrados en la causa estaban relacionados con la Provincia: Armando Loson, presidente de la empresa Albanesi dueño de Central Térmica Riojana; Alejandro Ivanisevich, dueño del Parque Solar de Nonogasta y Francisco Valenti, parte del directorio de Impsa, que estuvo involucrada en la construcción del Parque Eólico de Arauco.

Sin embargo, dos nuevos arrepentidos pueden vincularse con la Provincia.

El primer caso es el ex secretario de Obras Públicas de la Nación, José López. El ex funcionario kirchnerista estuvo 12 años a cargo del manejo de los recursos para la obra pública en todo el país, incluyendo obviamente La Rioja.

Diego Cabot, el periodista que es el autor de la investigación que desnudó ante la opinión pública el sistema y los cuadernos del chofer Centeno, publicó esta semana: “Varios de los gobernadores, algunos ex también, eran expertos en caminar mansos al altar del dinero discrecional que manejaba López. Pedían plata y entregaban fidelidades. Así se negociaron asfalto, obras de agua y saneamiento, mejoras barriales. Todos los Planes Federales de Vivienda se manejaron con criterios políticos que no requerían más que apoyo electoral. Mucho a los amigos, poco a los que no querían profesar el kirchnerismo. Los gobernadores aplaudieron y solo condenaron los movimientos del exfuncionario cuando esos favores pasaron a algún intendente al que se apoyaba desde la Nación”.

Por otra parte, otro de los arrepentidos que involucra a La Rioja es el ex presidente de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, quien fue el primer empresario en declarar como arrepentido y reconoció el pago de coimas en las obras públicas que financiaba la Nación.

Wagner es dueño de Esuco, empresa constructora con presencia en todo el país, y que en nuestra Provincia construyó el Hospital de la Madre y el Niño, emprendimiento que se realizó con recursos nacionales.

El tema recién comienza.

prevencion salud
Ciro en La Rioja
sidiunlar