La columna de Mattias Meragelman | 22 de SEPTIEMBRE de 2019 | 08:09

El factor Beder

La candidatura del diputado nacional se volvió la clave del proceso que se viene. En el bederismo destacan que las encuestas y las visitas a las oficinas públicas demuestran las chances reales que tienen de ser Gobierno, el radicalismo sueña con un triunfo que llegue de la mano de la división del peronismo y al oficialismo le preocupa la capacidad de “daño electoral” del ex Gobernador.

A cinco semanas de ir a las urnas, el proceso electoral riojano comienza a encarar su etapa definitoria y a esta altura queda claro que la cantidad de votos que sume el diputado nacional Luis Beder Herrera será una de las claves del domingo 27.

El bederismo sigue convencido que tiene chances reales de ganar los comicios, que ese domingo habrá un corte masivo de boletas que produzca en la Provincia el triunfo de Alberto Fernández en el estamento presidente y de Beder Herrera en la gobernación.

En el oficialismo descartan de plano esa posibilidad, porque sostienen que la polarización será entre Ricardo Quintela y Julio Martínez. “El votante que esté en contra de nosotros va a votar a Martínez, no a Beder, el voto útil de la oposición irá con Cambiemos. El tema es si algún peronista deja de votarnos y lo vota, eso nos puede dañar”, destacan en la Casa de las Tejas.

En el búnker del “Frente de Todos” analizan que el arrastre del estamento presidente hacia el resto de los postulantes de la boleta larga será muy grande, y que a ello se sumará la presencia del aparato del oficialismo en el interior provincial. Inclusive, se ilusionan que un triunfo sobre Beder Herrera marcaría el final de una etapa de la política riojana.

Sin embargo, reconocen que les preocupa el poder de “daño electoral” que pueda tener el bederismo.

Y allí quizás esté una de las claves para analizar este fenómeno de un segundo candidato peronista y su impacto en los comicios del 27 de octubre. Qué tipo de ciudadano es el que optará por la fórmula Herrera/Viñas ¿Es un votante peronista desencantado del armado de la fórmula Quintela/López? ¿Es un elector cuya principal motivación es el rechazo a la figura del ex intendente Quintela? ¿Es un votante opositor al peronismo pero que hoy está distanciado del radicalismo por el fracaso de Cambiemos? ¿Es alguien que valora la gestión del famatinense en los ocho años que gobernó la Provincia?

En el bederismo están entusiasmados por dos datos: las encuestas que manejan los muestran en la misma línea de largada que los otros postulantes y la recorrida por las oficinas estatales que viene concretando el candidato a Gobernador producen una buena recepción del empleado de la Administración Pública, especialmente en la figura de su compañera de fórmula Karina Viñas.

Esa estrategia del espacio del ex Gobernador apunta a profundizar sobre un aspecto que ellos creen clave y es que en épocas de crisis el argentino vota lo ya conocido. Es decir, se imaginan que el empleado público provincial valorará la gestión de Beder Herrera en la Provincia, antes que apostar a la incertidumbre que pueden significar Ricardo Quintela o Julio Martínez en la principal oficina de la Casa de las Tejas.

Las visitas del diputado nacional a la Administración Pública llamaron mucho la atención por parte de quienes las presenciaron, fundamentalmente porque Beder Herrera es bien recibido en todas las oficinas a las que ingresa.

Sin embargo, aquí se debe marcar un punto: el/la ciudadano/a riojano/a no expresa cara a cara sus rechazos a los políticos. La historia de la democracia riojana no registra antecedentes de dirigentes que hayan sido escrachados o rechazados de manera masiva en lugares públicos.

En el radicalismo miran el proceso con la misma tranquilidad de las últimas semanas. La oposición está convencida que su voto fidelizado es la clave de la posibilidad que Julio Martínez sea Gobierno el próximo 10 de diciembre. Nadie es más feliz que Julio Martínez con dos candidatos peronistas disputando votos en la pelea provincial.

Inclusive, creen que tienen muchas más chances de ganar la intendencia de la Capital que la Provincia.

El razonamiento es que el voto peronista en la principal ciudad de la Provincia estará más dividido que en el año 2015. Hace cuatro años el peronismo se dividió entre Hugo Vera y Paredes Urquiza, hoy se presenta el Intendente, Teresita Madera y Néstor Bosetti.

En la calle Bazán y Bustos entienden que las posibilidades de Inés Brizuela y Doria de ser la próxima jefa comunal son amplias solamente consiguiendo los mismos sufragios que en los últimos comicios a Jefe comunal, cuando perdió por dos mil votos. 

Muchos analistas políticos creíamos que Beder Herrera negociaría hasta último momento y que finalmente no sería candidato a Gobernador, la realidad nos está demostrando nuestro error. Lejos del aparato el famatinense sigue en la pelea y construye una campaña basada en encuentros directos con el electorado.

Hoy es difícil pronosticar si tiene chances de imponerse o no, pero sí está claro que su caudal de votos es un elemento que condicionará el resultado final de los comicios. 

 


La desocupación en el segundo trimestre de este año llegó en la ciudad de La Rioja al 7,4% de la Población Económicamente Activa.


 

Una tragedia silenciosa
El crecimiento de los problemas de empleo en La Rioja no viene teniendo la trascendencia política y mediática que debería.

La desocupación en el segundo trimestre de este año llegó en la ciudad de La Rioja al 7,4% de la Población Económicamente Activa. Hace un año el mismo estudio del INDEC precisaba que la tasa de desempleo en la principal ciudad de la Provincia llegaba al 2,3%.

No solamente el desempleo es un problema, la subocupación y la búsqueda de otro empleo en quienes ya están contratados también.

El INDEC precisó en su último informe que de un total de 90 mil personas que son parte de la Población Económicamente Activa de la ciudad, 7 mil son desocupados, 17 mil tiene un empleo pero buscan otros y 12 mil trabajan menos horas de las que desearían. Es decir, que en la principal ciudad de la Provincia actualmente 36 mil personas tienen problemas de empleo en diferentes modalidades.  

El dato más alarmante es que la destrucción de empleo está ocurriendo en el sector privado de la economía riojana.

En el último año no hubo situaciones de despidos masivos en el estado nacional ni provincial. Es decir, entre el segundo trimestre de 2018 y el mismo periodo de este año en La Rioja se perdieron puestos de trabajo en un sector en el cual a La Rioja le cuesta mucho generar nuevas inversiones.

El próximo Gobierno provincial, y más allá de quién ocupe los próximos cuatro años la Casa Rosada, tendrá un problema central: la economía.

En La Rioja los empleados públicos tienen empleo con estabilidad pero con salarios que pierden sistemáticamente frente a la inflación y que están entre los más bajos del país. Mientras que entre los privados la derrota frente a la inflación se repite y se agrega una desocupación creciente en los últimos años. 

El trabajo dignifica se repite hace años, los números dejan claro que nos estaría faltando mucha dignidad.

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