La columna de Mattias Meragelman | 03 de NOVIEMBRE de 2019 | 08:11

El día después de mañana

Un resultado electoral con implicancias institucionales históricas en la Capital. Quintela que ya perfila su gabinete, los errores de los medios y las encuestas y el pedido de Casas por un Ministro son los principales temas que dejó un domingo electoral que marcó La Rioja de los próximos cuatro años. 

Cuando el domingo pasado se abrieron las urnas y la voluntad política de l@s riojan@s quedó plasmada, algunos elementos quedaron claros: las encuestas previas fallaron, el elector razona el voto mucho más de lo que los analistas creemos, las colectoras deben quedar atrás si La Rioja quiere mejorar su sistema electoral y se trató de una elección histórica por las implicancias institucionales que tendrá.

Mucho se mencionó en la previa a los comicios el fenómeno de la boleta larga, el arrastre y la baja probabilidad del corte de boleta. Sin embargo, los resultados del 27 de octubre expresan que la multicausalidad del voto provoca que nuestros electores sean capaces de generar escenarios inesperados.

En ese sentido, se debe pensar que en el estamento de diputados nacionales –que estaba entre dos estamentos de mucho arrastre como presidente y Gobernador- se impuso el voto en blanco. Es decir, que el elector se tomó el trabajo de cortar y lo hizo casi en un 38% de los casos. En el mismo sentido, se puede mencionar que el gobernador electo Ricardo Quintela obtuvo más votos que el presidente electo Alberto Fernández en el total provincial y esa diferencia fue mayor en el caso de Capital. 

También está claro que las colectoras no funcionaron. La lista del “Frente de Todos” con Teresita Madera como postulante y la de “Encuentro por La Rioja” con Alberto Paredes Urquiza buscando la reelección, fueron derrotadas por el radicalismo que contaba con casi la mitad de boletas adherentes en concejales.

El error del uso de colectoras como estrategia le permite hoy a la intendenta electa Inés Brizuela y Doria, contar con una cómoda mayoría en el Concejo Deliberante de la Capital y el peronismo quedó con una clara minoría en el cuerpo.

Con los resultados ya conocidos, es un hecho que la del domingo fue una elección histórica, especialmente porque la oposición logró por primera vez ocupar un cargo Ejecutivo desde el retorno de la democracia y lo hace con la primera mujer intendenta en la principal ciudad de la Provincia.

Tampoco se puede dejar de mencionar que los periodistas y las encuestas fallamos. En la mayoría de los espacios periodísticos dijimos de manera tajante que la boleta larga con candidato a presidente se imponía sobre todos los estamentos y no fue así, que la intendenta Silvia Gaitán era imbatible en Chilecito y la realidad mostró su derrota y que Sergio Casas arrasaba en las urnas y los números lo mostraron debajo del voto en blanco en el estamento diputados nacionales. Solo por mencionar algunos de nuestros errores.

Finalmente, es para destacar que nuevamente l@s argentin@s en general y l@s riojan@s en particular resolvimos nuestras diferencias con el voto. Más allá de las grietas y la intensidad de las discusiones previas, el proceso electoral termina sin denuncias sustanciales sobre hechos ilegales, con ganadores y derrotados que reconocieron el resultado sin siquiera mencionar la posibilidad de un fraude.

La democracia, con todos sus errores y aciertos, nos volvió a mostrar que el camino es el voto. Y parece que 36 años después del final del Genocidio, la mayoría de los argentinos lo entendimos. Inclusive ya lo volvimos un hábito, nos parece normal, lo cual no es poco.

  • Pasión Gitana

Ya existen algunas certezas sobre la gestión que Ricardo Quintela comenzará a comandar dentro de 40 días.

La primera de ellas es que el Gobernador electo está pensando en una reestructuración del organigrama del gabinete. Esa modificación no será absoluta, pero tendrá como una de sus principales novedades que se está analizando incorporar la figura del Jefe de Gabinete.

Esa idea -que cuenta con varios adeptos dentro del equipo de asesores del mandatario provincial- implicaría un dirigente que coordine al equipo de ministros. Aunque se mencionaron muchos posibles ocupantes del lugar en las últimas horas, por ahora el quintelismo tiene más claro el perfil que los nombres propios.

Se imaginan un funcionario que cuando hable en nombre del Gobernador nadie tenga dudas que es así, que no construya poder político propio y que sea de extrema confianza personal de Quintela.  El perfil que se menciona hace recordar mucho a la tarea que Armando Molina cumplió durante el paso del quintelismo por el Gobierno municipal.

En las últimas horas el próximo equipo de Gobierno recibió una copia del organigrama provincial y lo están revisando cargo por cargo, pensando en unificar algunas áreas y en potenciar otras. Todo indica que Turismo se transformará en ministerio y que no existirían más las secretarías que dependan directamente del Gobernador, sino que se sumarían a alguna cartera en particular.

Por estas horas en Casa de Gobierno de lo que único que se habla es de nombres que entran y nombres que salen, pero la realidad es que por el momento son todas especulaciones.

Sin embargo, está claro que el quintelismo tiene muy presente que vari@s funcionari@s durante la campaña trabajaron abiertamente para el bederismo o mantuvieron una prescindencia que en el búnker del “Frente de Todos” les pareció una especulación por las dudas el resultado electoral no les fuera favorable.

El Gobernador electo ya le transmitió al actual mandatario Sergio Casas que lo consultará bastante. En ese sentido, uno de los gestos que el nuevo inquilino de la Casa de las Tejas tendrá con el actual ocupante del Gobierno, será el Ministerio de Hacienda.  

Después del 10 de diciembre Jorge Quintero continuará siendo el titular de la cartera que maneja la economía de la Provincia. Hubo un pedido expreso de Sergio Casas en ese sentido.

 


Los errores de Paredes Urquiza, la lectura del resultado del bederismo y la pelea que se viene en el peronismo de Capital, también son elementos que dejó el 27/O. 


 

  • Histórico

Por primera vez desde el retorno de la democracia la oposición alcanzó un cargo Ejecutivo y lo hizo de la mano de la senadora nacional Inés Brizuela y Doria y Guillermo Galván en el municipio de la Capital.

En el radicalismo saben que están frente a un momento histórico. Y en ese sentido, son conscientes que su administración podría ser el primer paso hacia la pelea por la gobernación provincial. La gestión municipal que desarrollarán en los próximos cuatro años deberá demostrar que sus propuestas realizadas desde el llano durante tantos años pueden ser realidad en un Gobierno.

Es por ello que la cuarta derrota consecutiva de Julio Martínez como postulante a la gobernación -sumado al posicionamiento de Inés Brizuela y Doria por su triunfo-, abren la puerta para pensar que puede ser el comienzo de una nueva etapa en el radicalismo, en la cual el centro de la escena política y mediática esté instalado en la flamante intendenta de la Capital y no en el senador nacional. 

No les tocará un escenario sencillo a la oposición para comenzar a demostrar que pueden ser oficialismo de una manera diferente al peronismo.

En el comienzo de la transición, la reunión que la fórmula electa en Capital mantuvo con el actual secretario de Hacienda comunal, José Martínez, les dejó más preocupaciones que alegrías.

El déficit funcional del municipio es alto y el pago de los Programas de Empleo Municipal (PEM) diez días después de asumir será la primera urgencia que deberán afrontar.

En este sentido, también quedó claro que la realidad de los servicios públicos está detonada y ello ocurre con un agravante: el radicalismo inicia su gestión en diciembre, con las tormentas de verano que tanto daño vienen provocando a la ciudad a la vuelta del almanaque.

En ese contexto, “Juntos por el Cambio” cumplirá con una de sus promesas de campaña: se van a sentar a conversar con todos. Y ese todos arranca con el Gobierno provincial que asume el 10 de diciembre y al cual ya le informaron que habrá una relación diferente a la que los capitalinos conocimos en los últimos años.

La relación personal y política entre Quintela y Brizuela y Doria es buena, lo cual debería verse reflejado en un buen vínculo institucional por lo menos en el comienzo de la gestión. Así lo manifiestan desde ambos espacios.

A nivel nacional dos nombres serán claves para el Palacio municipal Juan Ramírez de Velasco. El electo diputado nacional Felipe Álvarez y la ex candidata a vicegobernadora, Teresita Luna. Ellos gestionarán puertas de acceso a la “Casa Rosada”, porque ambos dirigentes peronistas cuentan con buena llegada en la nueva administración que comienza a perfilar Alberto Fernández.

El primer trabajo de Luna y Álvarez está claro: lograr que los aportes extras que el Gobierno nacional le transfirió al municipio de la Capital durante la gestión de Alberto Paredes Urquiza se mantengan en la nueva administración. El pago de los PEM depende en gran parte de esos recursos.  

¿Qué le pasó?
Alberto Paredes Urquiza es el primer intendente capitalino de la democracia que busca la reelección y no lo logra.

En los últimos meses de 2014 Luis Beder Herrera anunciaba públicamente que una interna definiría el candidato a Gobernador del peronismo en marzo de 2015 y proponía para esa compulsa seis nombres, uno de ellos era el de su por entonces secretario general de la Gobernación.

Con mucho olfato político, Paredes Urquiza se bajó de la pelea y dijo que su proyecto estaba centrado en la Capital. Las elecciones del 5 de julio de 2015 le dieron la razón y fue electo Intendente.

Sin embargo, cuatro años después no tuvo esa capacidad de análisis y cometió todos los errores posibles para perder la jefatura comunal.    

En la conferencia de prensa que brindó en soledad (porque consideró que era el único responsable de lo que pasó y se hizo cargó públicamente de ello), Paredes Urquiza afirmó: que se equivocó en la alianza con el bederismo, que le faltaron recursos para realizar la campaña y remarcó el impacto de la boleta larga.

Todos esos elementos que anticipaban una derrota fueron mencionados antes de las elecciones por la mayoría de sus asesores, que tenían todo listo para un acuerdo con el radicalismo en donde habría un solo candidato a Intendente de la oposición y sería Paredes Urquiza.

¿Por qué Paredes Urquiza no escuchó a sus asesores? Solamente él tiene la respuesta.

En ese marco, fue muy fuerte su afirmación: “Siento que la gente consideró que me faltó coherencia, fue un error la alianza con Beder y la geste me castigó por ello”. Un dirigente de su peso político planteando públicamente el castigo de la sociedad en el voto, es un dato que no se debe pasar por alto.

Sin embargo, no habría que dejar de analizar si la gestión fue tan buena como él y sus funcionarios creen, porque más allá de sus innegables errores políticos, un Jefe comunal es evaluado por el nivel de servicios y obras que realiza en la ciudad. Salir tercero debería indicar que algo de la gestión tampoco convenció a los capitalinos.

“Encuentro por La Rioja” seguirá trabajando, creen que no se pueden despreciar los 22 mil votos que lograron en la Capital y por ello aspiran a terminar el Gobierno municipal de la mejor manera posible y participar electoralmente en los comicios legislativos de 2021.

Sus chances políticas dependerán de volver  a conectar con la sociedad, de recuperar el olfato que olvidaron en algún momento de la gestión.  

Una buena elección, que defraudó las expectativas
Sin aparato político el ex gobernador Luis Beder Hererra obtuvo el 20% de los votos, una cifra impensada para cualquier postulante que juegue por fuera de las estructuras del oficialismo provincial o nacional.

Sin embargo, esa muy buena elección se vio opacada por las expectativas que el propio bederismo generó en las semanas previas, hablando de un triunfo que nunca estuvo cerca de concretarse porque la “traición” al oficialismo de los dirigentes del interior provincial nunca se produjo.

En el bederismo destacan que sin la presencia de ellos Alberto Paredes Urquiza hubiera jugado con el radicalismo y que Julio Martínez podría haber ganado la gobernación. Es un análisis que quedará como duda histórica porque no se podrá comprobar, pero que es un elemento que ellos pueden presentar para sentarse en la mesa de negociación si buscan volver al Partido Justicialista.

El futuro de Luis Beder Herrera es una incógnita, está claro que seguirá haciendo política y que antes de las elecciones hubo un ofrecimiento del “Frente de Todos” a nivel nacional para que sea parte de la futura gestión de Alberto Fernández. En los próximos días el ex gobernador retomará su agenda política y mediática, con lo cual quedará más claro hacia dónde irá.

INÉSperado
Sin dudas el principal dolor del oficialismo se produjo en la Capital, la derrota de Teresita Madera a manos del radicalismo descolocó a propios y extraños. Las encuestas fallaron en casi todos los estamentos, pero en ninguno tan ampliamente como en este caso.

En el maderismo creen que la Capital viene siendo adversa al oficialismo hace ya tiempo, que tuvieron seis semanas para instalar una candidata, que la campaña se centró mucho en el interior por el temor a que el bederismo se lleve algunos dirigentes y que la división del peronismo determinó una derrota inesperada.

En ese contexto, Madera tiene dos años más como diputada provincial y aspira a ser la figura central del peronismo en la Capital. Entienden en el sector que haber sido la dirigente justicialista que más votos sacó en el distrito la posiciona naturalmente como su referente y por ello la diputada provincial ya trabaja pensando en las legislativas del 2021.

Sin embargo, está claro que el peronismo perdona muchas cosas pero no las derrotas y habrá muchos dirigentes que ahora comenzarán a proyectarse para ocupar ese lugar del oficialismo provincial en la Capital. En dos años se elegirán los ocho diputados de la Capital y ése será el momento en el cual se resolverá esta disyuntiva.

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