La columna de Mattias Meragelman | 16 de NOVIEMBRE de 2019 | 21:11

Punto o banca

La provincia vuelve a pelear por el punto de coparticipación y con una recaudación nacional en caída libre, los fondos extras se vuelven sustanciales para el futuro financiero de la Provincia. Mientras tanto, los futuros gabinetes y Famatina son dos temas que se llevan parte de la atención mediática.

Cualquier riojan@ que haya estado informad@ sobre los problemas de la Provincia en los últimos 20 años, hay palabras que conoce de memoria: precarizados, colectoras, planta permanente o quincenita por poner algunos ejemplos.

Cada vez que el almanaque marca que el Congreso nacional comienza a debatir el presupuesto del siguiente año, un tema vuelve a asomar en la agenda mediática provincial: los fondos extra coparticipables.

El punto perdido/entregado por el peronismo en la década del 80’, es un condicionante que pende sobre la economía provincial como uno de los mayores errores políticos/institucionales que La Rioja cometió desde el retorno de la democracia.

En el equipo de la gestión provincial que comenzará el próximo 10 de diciembre, estiman que ese punto hoy representaría una cifra que oscilaría entre los 18 y los 20 mil millones de pesos anuales. Para tomar una referencia, en octubre pasado llegaron a las arcas provinciales 2.600 millones de pesos desde el Gobierno nacional en concepto de fondos por coparticipación.

Es decir, que tener ese punto de coparticipación representaría hoy para La Rioja el equivalente a casi ocho meses más de la distribución nacional de impuestos que le toca a la Provincia.

En la semana que pasó el gobernador Sergio Casas y su sucesor Ricardo Quintela se reunieron con el futuro presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa. El tema principal fue el punto de coparticipación y los fondos extras.

Desde la presidencia de Fernando De la Rúa en adelante, La Rioja tiene dentro del presupuesto nacional un ítem denominado fondos extras, que funcionan como un paliativo del punto de coparticipación perdido/entregado al Estado nacional.

El esquema de gastos del próximo año –que ya envió al Congreso nacional la gestión del presidente Mauricio Macri- establece ese artículo del presupuesto en un monto de 5.600 millones de pesos. En este 2019 esa cifra alcanzó los 4.000 millones de pesos.

Es decir, que entre un año y otro el incremento sería del 40%, muy por debajo del proceso inflacionario actual.

Es poco probable que el Gobierno de Alberto Fernández logre que el Estado riojano recupere el punto de coparticipación “desaparecido” en los 80’, principalmente porque no se vislumbra que en el complejo escenario financiero y económico que los Gobiernos provinciales vivirán en los próximos cuatro años alguno de ellos esté dispuesto a ceder a La Rioja parte de lo que les toca de la recaudación nacional.

Es por ello que Casas y Quintela gestionan que los fondos extras crezcan por encima de los 5.600 millones que actualmente están presupuestados. De eso se trató la reunión con Massa.

En este sentido, hay otro elemento clave: mientras la recaudación sigue cayendo -como viene ocurriendo en los últimos meses de la mano de la recesión económica- los fondos extras son más valiosos porque tienen un monto fijo que no depende del nivel de recaudación de Estado nacional.

Lo interesante es que la misma preocupación que aqueja al Gobierno provincial comienza a gestarse dentro de la próxima administración de la capital riojana.

La buena relación política que en su momento tuvieron el macrismo con la gestión de Alberto Paredes Urquiza, determinó que 120 millones de pesos fueron incluidos en el presupuesto nacional y girados anualmente desde la "Casa Rosada" para poder hacer frente al pago de los Programas de Empleo Municipal (PEM).

Los 3.017 trabajadores PEM que tiene la comuna representan un costo mensual de 15 millones de pesos, es decir que esos 120 millones permiten cubrir una parte de la grilla salarial o alcanzan solamente para cubrir ocho meses completos de esos haberes.

En la primera reunión de la transición municipal, el actual secretario de Hacienda, José Martínez, se lo dijo explícitamente a la nueva dupla de gobernantes municipales: “Vayan ya a garantizar que la Nación les siga mandando esa plata”.  Inés Brizuela y Doria y Guillermo Galván tomaron nota de la recomendación.

El presupuesto nacional es conocido como “la ley madre” del funcionamiento del Estado o “la ley de leyes”. La Provincia y el municipio riojano saben que en las próximas semanas en el Congreso nacional se juega gran parte de su futuro financiero, pueden ser punto o banca.

 


El municipio de Famatina imagina una nueva relación con el Gobierno provincial. La conformación del bloque unipersonal de Bordagaray en la Cámara de Diputados no es casual.


 

Danza de nombres
En la política riojana de lo que más se habla, se especula y hasta se inventa es sobre el futuro gabinete provincial y municipal.

En el caso del gobernador electo Ricardo Quintela ya hay algunos nombres confirmados: Jorge Quintero seguirá en Hacienda, Fernando Rejal y Juan Velárdez serán parte del equipo de gestión (no está claro en qué rol cada uno de ellos), Juan Carlos Vergara regresará a Salud ( en este sentido ya mantuvo contactos con los trabajadores precarizados del Ministerio y les habló de lo que será su futura gestión).

Otro nombre confirmado es el de Juan Luna. Sin embargo, lo que trascendió en las últimas horas es que el actual Ministro de Educación tendría un rol más importante del que se conoció hasta ahora.

Luna declinó su candidatura a intendente en agosto y desde ese momento se sumó a los equipos de gestión que en el quintelismo venían trabajando desde antes del 27 de octubre. El Ministro de Educación hace un tiempo pasó a formar parte del equipo de mayor confianza y cercanía con el próximo Gobernador.

También se conocen detalles del nuevo organigrama: habrá una Jefatura de Gabinete, un Ministerio de Agua y Energía y una cartera que nucleará Turismo y Cultura. Ponerle nombres propios a cada uno de esos cargos es hoy más una especulación que una certeza.

“Quintela no definió nada”, no se cansan de repetir en el entorno más íntimo del próximo mandatario provincial. Ciertos teléfonos no paran de sonar en las últimas horas y la sede de la avenida Rivadavia tiene más visitas de lo que uno se imagina. Por ahora hay más postulantes que cargos.

Por el lado del municipio de la Capital la expectativa también es muy grande.

Dentro del espacio todo el tiempo aclaran que la decisión final la tendrá la actual senadora nacional y futura intendenta Inés Brizuela y Doria.

Una parte de "Juntos por La Rioja" se ilusiona con sumar a la ex candidata a vicegobernadora Teresita Luna a la gestión. Aunque nadie lo confirmó oficialmente, Luna podría ser parte del esquema de gestión que imaginan en el radicalismo.

El otro tema que comienza a tomar forma es que la Fiscalía municipal estaría a cargo de una abogada radical.

En marzo vence su mandato el actual Fiscal de Estado municipal Raúl Galván. Todo indica que la nueva gestión enviará en el comienzo de las sesiones del Concejo Deliberante el pliego de una letrada que viene trabajando en el partido desde hace muchos años y que es parte del actual equipo de la transición municipal.

¿Cuántos municipios Gobierna la oposición?
Los resultados del 27 de octubre determinaron que la oposición se quedó por primera vez desde el retorno de la democracia con la conducción de dos municipalidades: Capital y Famatina.

Sin embargo, en la semana que pasó el diputado electo por Famatina, Ismael Bordagaray, pateó el tablero y dijo: que el ciclo de Julio Martínez como referente de la oposición se terminó, que él conformará en Diputados un bloque unipersonal y que no se sumará a la bancada de "Juntos por La Rioja" en la Legislatura provincial.

Bordagaray tiene desde hace años un vínculo personal y político muy cercano al gobernador electo Ricardo Quintela. Aunque en muchas oportunidades eligieron caminos electorales diferentes, esa relación nunca se rompió.

El diputado provincial electo está convencido que Famatina debe modificar su relación con Gobierno provincial y que con Quintela la situación puede ser diferente.

Desde el entorno del intendente Godoy miran con atención los movimientos de su socio político y comparten la descripción del escenario actual.

En la comuna del Oeste provincial creen que Casas y Quintela no son lo mismo, y que por ende la relación de Famatina con el Gobierno provincial puede ser diferente a la de los últimos años.

En el entorno de Godoy reconocen toda la ayuda que llegó desde la Nación en el Gobierno de "Cambiemos" y tienen claro que para ese proceso fue clave el rol del senador nacional Julio Martínez. Pero están convencidos que hoy la oposición no los podría ayudar financieramente porque no manejarán la caja nacional.

Sin embargo, hay un tema que debe quedar claro: el espacio que integran Godoy y Bordagaray sigue siendo anti minero y si el tema vuelve a escena puede ser un problema. Lo precisó Godoy en una entrevista que brindó esta semana en “Radio La Red”.    

En el próximo mes de abril es el aniversario de Famatina, hace 14 años que ningún Gobernador va porque la pelea política y el tema minero siempre generó resquemores. La presencia de Quintela en ese palco comienza a gestionarse, se trataría de mucho más que una foto institucional.

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