La columna de Mattias Meragelman | 30 de NOVIEMBRE de 2019 | 19:11

L@s chic@s de Ricardo

La definición de nombres permite empezar a pensar el rol que tendrá cada funcionari@ en el nuevo gabinete. Mientras la oposición se encontró con una pelea inesperada en la sucesión de la banca de Brizuela y Doria y el fallo en el caso Milani golpea en un tema muy sensible.  

En medio de la censura borbónica, Napoleón Bonaparte comenzó la reconquista de Francia y desde la isla de Elba avanzaba en su marcha hacia París. En ese proceso, los periódicos franceses llamaban el “ogro corso” o “el monstruo” a Bonaparte cuando recién comenzó su recorrido militar hacia la capital de la Nación.  

Sin embargo, con el correr de los días quedaba claro que la cruzada militar napoleónica triunfaría y la prensa comenzó a mencionarlo primero por su nombre, para luego llamarlo el “Emperador” y el día que ingresó a París la tapa de los medios ya lo mencionaban como su “Alteza”.

El cambio de postura a medida de que el poder se traslada de dueño se repite por estas semanas en el oficialismo provincial. Cada hora que se acerca al 10 de diciembre, entre la dirigencia hay menos mención por el apellido Quintela y cada vez son más los que lo llaman “Ricardo”.

Esta reconversión semántica se reitera con los defectos y virtudes políticas del próximo Gobernador. Las mismas características que antes del 27 de octubre eran motivo de poner en duda su capacidad de gestión por parte de algun@s dirigentes peronistas, hoy son causal de elogios y expectativas en una parte del funcionarato.

En ese marco, el lunes por la noche en la Residencia oficial Ricardo Quintela reunió a lo que será la plana mayor de su administración, explicó que el eje de su gestión estará centrado en una mirada social y que pedirá el compromiso de sus funcionarios de ponerse la camiseta del Gobierno.

Uno de los presentes graficó muy bien que la charla tuvo un meta mensaje, algo del campo de lo no dicho pero que vale más que lo explícito: “Ricardo no es Sergio, habrá un poder concentrado y que nadie se imagine construyendo poder político propio. Habrá gestos de mayor apertura e institucionalidad como le reclama una parte de la sociedad al peronismo, pero nadie va a manejar poder propio que no esté en la orientación que le marcarán desde la Casa de Gobierno”.

En el gabinete que se viene habrá un núcleo duro que estará conformado por Gabriela Pedralli en Desarrollo Social, Luz Santangello en la Secretaría de Prensa, Armando Molina en la secretaría General de Gobierno y Juan Luna como Jefe de Gabinete de ministros.

Es@s dirigentes vienen trabajando desde hace tiempo en el esquema de Gobierno que se avecina, fueron claves en el armado del nuevo organigrama del Estado y son las personas que mayor peso tienen en este momento en las decisiones que comienzan a perfilar qué pasará luego del 10 de diciembre.

En el caso de Jorge Quintero en Hacienda y Juan Velárdez en Infraestructura, hay un reconocimiento expreso del nuevo Gobernador a su antecesor Sergio Casas. Aunque existen muchas especulaciones sobre cómo será su desarrollo en la nueva gestión, desde el quintelismo aseguran que habrá una buena convivencia y que son una parte central de las acciones de políticas públicas que imaginan.

Sin embargo, está claro que el área Hacienda estará más recortada en sus funciones en relación al proyecto económico de Provincia.

La presencia de Federico Bazán en el Ministerio de Industria y Fernando Rejal en Producción, marcan la expectativa de un proyecto económico que se desarrollara coordinadamente con la Jefatura de Gabinete y que incluiría la búsqueda de varios fondos de financiamiento internacional. El tema SAPEM también quedaría bajo esa órbita administrativa.

La llegada de Gustavo Luna al Ministerio de Turismo expresa una alianza política fuerte del nuevo Gobierno con ese sector y lo mismo se debe pensar en relación al espacio “Unamos” con el desembarco del calderonista Ariel Martínez en Educación.  

Sin dudas la designación de la actual Jueza de Géneros Gabriela Asís como nueva ministra de Gobierno es la mayor sorpresa que tendrá el plantel de Ministros.

La apuesta es a sumar una mirada de género en el gabinete y en una cartera que tiene un trato directo con las fuerzas de seguridad. Experiencia que Asís viene transitando con sabores y sinsabores como la primera Jueza del fuero de Género de la Provincia y que debió lidiar en este tiempo con todos los cambios de paradigma que la Policía provincial debe adoptar en estos tiempos de deconstrucción.

El caso de Ariel Puy Soria como titular de la flamante cartera de Habitat es un tema que se debe analizar por separado. Puy Soria fue el funcionario casista que más hizo en público y en privado para que Quintela fuera el bendecido en aquel sábado de agosto cuando se definieron las candidaturas.

Sin embargo, está claro que sigue siendo uno de los principales operadores políticos que tiene el peronismo y la función otorgada implica un poder muy significativo, especialmente si se tiene en cuenta que el nuevo Gobernador expresó reiteradas veces que los temas viviendas y tierras serán prioridades.   

El nuevo Ministro llega a su cargo habiendo tenido cruces públicos muy fuertes con la vicegobernadora electa Florencia López y en estos últimos años fue parte de varios enfrentamientos internos dentro del Gobierno. ¿Qué Puy Soria veremos en los próximos cuatro años? La respuesta a esa pregunta también marcará una parte de la dinámica del gabinete.

El quintelismo jura y perjura que no existen más como espacio político interno, que ahora son el peronismo y que habrá un Gobierno abierto a todos los sectores que ayudaron a llegar a la Casa de las Tejas. “Mirá el gabinete, la mayoría de los ministros no son dirigentes históricos del quintelismo. Es un gabinete que contiene a todos”, afirmaban esta semana a la salida de la Residencia algun@s de los que ahora le dicen Ricardo.  

Quintela no es Casas y la forma de funcionamiento de su Gobierno tampoco lo será. Ya definió los nombres, ahora comenzará el tiempo de las políticas públicas y de ver qué tipo de administración concretará.

 


No estaba en los cálculos de nadie que la banca que dejará vacante la senadora Brizuela y Doria para asumir como Intendenta de la Capital fuera motivo de una controversia como la desatada en los últimos días.


 

Un problema inesperado
No estaba en los cálculos de nadie que la banca que dejará vacante la senadora Inés Brizuela y Doria para asumir como Intendenta de la Capital fuera motivo de una controversia como la desatada en los últimos días.

Apenas terminados los comicios del 27 de octubre, el candidato a Gobernador Julio Martínez, la propia Brizuela y Doria y la apoderada del partido radical, Cristina Salzwedel felicitaron a la dirigente Clara Vega porque entendían que le tocaba asumir en el Senado por la aplicación de la ley de paridad de género en el reparto de los cargos.

Sin embargo, en las últimas horas comenzaron a surgir muchas dudas legales y no está claro si ese lugar es para Vega o para el dirigente radical José Rivero.

La clave está en el almanaque. La elección que consagró senadores a Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria ocurrió en octubre de 2017. Sin embargo, la ley de paridad de género fue sancionada un mes después. Como siempre ocurre en estos casos, hay fallos contradictorios en este tema y las sentencias de la Jueza María Servini de Cubría podría funcionar como jurisprudencia en este tema.  

En el fondo de esta discusión legal hay un conflicto político.

Vega es una dirigente peronista que se sumó a "Fuerza Cívica Riojana" hace varios años y que la alianza conformada por el Pro y la UCR en el 2015 la dejó muy cómoda ideológicamente en ese espacio político que cuestionaba al kirchnerismo a nivel nacional y al peronismo provincial. Vega imagina a Mauricio Macri como el referente de la oposición que se viene.  

Por otra parte, Rivero es un dirigente radical, que se referencia en el radicalismo como la fuerza política que lo contiene a nivel local y nacional. No está parado en el mismo lugar político que la ex diputada nacional.

En las últimas horas Vega hizo declaraciones públicas en las cuales puso en duda por qué Inés Brizuela y Doria no había renunciado todavía a su banca y hasta mencionó en medios nacionales palabras como “chicana” y "artilugio". La dirigente peronista sospecha que la están queriendo dejar fuera del Congreso.

Mientras tanto, en el radicalismo niegan terminantemente cualquier maniobra para perjudicar a Vega y aseguran que la renuncia de Brizuela y Doria no llegó solamente por motivos relacionados con sus funciones en el Senado nacional.

Una vez que la Justicia Electoral riojana sea notificada de la dimisión de Brizuela y Doria en el Congreso nacional, deberá anunciar quién es su reemplazante por los próximos cuatro años.

Por el momento nadie judicializó el conflicto, pero es el mayor temor que tienen en la oposición. Temen quedar expuestos en los medios de comunicación con presentaciones judiciales de sus propios dirigentes peleando por una banca, y no es un escenario que esté tan lejano.

Un paso atrás
La absolución de César Milani en la causa en la cual se lo juzgó por la desaparición de Alberto Ledo en la provincia de Tucumán es un duro golpe para la política de Memoria, Verdad y Justicia.

Aunque la condena al ex militar Esteban Sanguinetti confirma que Ledo fue uno más de los soldados desaparecidos durante el Genocidio, la absolución de Milani se suma a lo ocurrido en la causa Olivera en los juzgados federales de La Rioja.

El sitio “El cohete a La Luna” hizo foco en un elemento central que dejó este proceso judicial: “Un sobreviviente declaró haber compartido cautiverio con Alberto Ledo en el centro clandestino que funcionó en la compañía de arsenales Miguel de Azcuénaga, en Tucumán. Lo vio para fines de 1976, meses después de su desaparición mientras cumplía el servicio militar obligatorio en esa provincia. Es la primera vez que, después de 43 años, la madre y la hermana del conscripto tienen una noticia sobre los últimos días del muchacho a quien el ejército presentó como un desertor”.

Más allá de la decisión judicial y de las apelaciones que ahora vendrán, este caso tiene más implicancias que otros.

La designación de Milani como Jefe del Ejército mientras era cuestionado por los organismos de Derechos Humanos de La Rioja y por el propios CELS en el Congreso nacional, es un error que el kirchnerismo no supo nunca cómo justificar.

Por otra parte, dirigentes políticos y medios de comunicación que jamás se preocuparon por recuperar la memoria para que los Golpes de Estado no se repitan en nuestro país, hoy se presentan horrorizados en este único caso, que usan políticamente para sus intereses políticos partidarios.

Como siempre la coherencia está en los organismos de Derechos Humanos. Con Alfredo Olivera denunciando a Milani en 1979, con la Comisión provincial de Derechos Humanos ratificando ese planteo en 1984 con un Milani desconocido y con los organismos planteándolo nuevamente en 2013 cuando el militar estaba por llegar a la cúspide del poder.

Los Derechos Humanos como una política pública siempre vigente, sin importar quién es el denunciado o la bandera partidaria del Gobierno de turno. Memoria, Verdad y Justicia.

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