
El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, aplicará a partir de esta medianoche un arancel general del 10% a todas las importaciones provenientes de la Argentina, incluyendo productos clave como aluminio y acero. La medida, que forma parte de un nuevo esquema de aranceles recíprocos generalizados para todos los socios comerciales de EE.UU., amenaza con afectar la competitividad de las exportaciones argentinas hacia ese mercado.
Esto ¿qué implica? aumento de costos: El arancel del 10% es significativamente más alto que los actuales gravámenes que pagan muchos productos argentinos, lo que podría encarecer su ingreso al mercado estadounidense.
Además el impacto en sectores clave: Las industrias del aluminio y el acero, así como otros rubros exportadores, deberán reevaluar su rentabilidad ante este nuevo escenario. Y por último, la normativa entrará en efecto a partir de esta medianoche, sin períodos de gracia para los exportadores.
Al anunciar la medida, el mandatario estadounidense afirmó: «Con estas acciones vamos a lograr hacer de Estados Unidos un gran país nuevamente. Trabajos y empresas volverán a nuestro país, romperemos barreras comerciales». La política arancelaria busca proteger la industria local y reducir el déficit comercial, aunque genera preocupación entre los países exportadores.
El gobierno argentino aún no se ha pronunciado oficialmente, pero se espera que evalúe estrategias para mitigar el impacto, como negociaciones bilaterales o diversificación de mercados. Mientras tanto, las empresas exportadoras deberán ajustar sus cálculos ante este nuevo panorama.