
En una jornada marcada por intensos debates, el Senado de la Nación rechazó las postulaciones de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como nuevos integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Al respecto la senadora Nacional, Florencia López expresó su postura. «El Senado de la Nación tomó el rol de ponerle límites a este presidente de la Nación que cree que puede hacer todo lo que quiera, donde quiera, como quiera».
Asimismo señaló que «El Senado le puso límites a un gobierno nacional que pretende arrasar con todo que tiene un plan económico que ya fracasó. Que para poder avanzar con su plan económico de ajuste y tarifazos le hacia falta una corte suprema que le sea adicta para avalar dicho plan, pero que el Senado se lo ha impedido”.
Cabe destacar que esta decisión representa un revés significativo para el gobierno de Javier Milei, quien promovió ambos nombramientos mientras se encuentra de viaje por Estados Unidos, donde mantuvo un encuentro con el expresidente Donald Trump.
Al respecto, López sostuvo además que “todo se descompuso cuando el Presidente dictó ese decreto, nominándolo a los jueces en comisión, directamente sin importarle la presencia del Senado de la Nación, pasando por encima de las facultades constitucionales”.
“Nosotros creemos que el presidente de la Nación tiene que tener límites que si nosotros hoy como Senado Nacional como institución de la democracia y la república si no frenábamos este atropello habilitábamos o éramos cómplices de que mañana el presidente de la Nación intervenga una provincia por decreto, y designe a los restos de los jueces”, agregó la legisladora.
Del mismo modo puntualizó que “no estamos cuestionando si los jueces son buenos o malos estamos cuestionando el camino que el presidente de la nación quiso imponer para elegir jueces a la Corte. Creo que hoy tenemos un poco más de institucionalidad con esta decisión”.