Micaela Tula, responsable de la sede local, defendió la eficiencia del organismo frente al plan de ajuste del Gobierno Nacional. Advirtió que la «cesación de servicios» en mil áreas de control no solo amenaza puestos de trabajo, sino que deja a las PyMEs riojanas sin certificaciones para exportar y al consumidor sin garantías en surtidores y balanzas.
En medio del escenario de incertidumbre generado por la resolución del Gobierno Nacional que oficializó la cesación de servicios en 1.004 áreas de control de calidad y seguridad, la sede riojana del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) expuso datos que contraponen la narrativa de ineficiencia estatal.
Micaela Tula, titular del organismo en la provincia, reveló en diálogo con Radio La Red un dato clave sobre la productividad de la oficina local: el laboratorio de etilómetros de La Rioja —uno de los cuatro que existen en el país— verificó cerca de 350 equipos de medición de alcohol en sangre durante el último año, lo que representó una facturación superior a los 60 millones de pesos.
La eficiencia de la sede riojana ha convertido a la provincia en un centro de referencia para la seguridad vial de la región. Provincias como Córdoba y San Luis, que mantienen estrictos controles de alcoholemia en sus rutas, envían sus dispositivos a La Rioja para ser ensayados y calibrados. «No somos ineficientes; el técnico de metrología viaja a donde hace falta en todo el país porque el personal es escaso y la demanda es alta», explicó Tula.
Más allá de la facturación, la responsable del INTI advirtió sobre el «efecto dominó» que produce el cierre de servicios en Buenos Aires. Al trabajar en red, las industrias riojanas dependen de esos servicios para certificar calidad.
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Exportación: En Chilecito, el INTI asiste a las bodegas con normas internacionales de calidad. Sin este respaldo, el sector vitivinícola pierde competitividad externa.
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Consumo diario: El área de Metrología Legal es la que garantiza que los surtidores de nafta, los taxímetros y las balanzas de los supermercados marquen el peso y precio justo. «Si el INTI se retira, la comunidad pierde la garantía de que lo que compra es realmente lo que le están vendiendo», señaló.
Incertidumbre laboral
Actualmente, el INTI La Rioja cuenta con un equipo de 11 profesionales (diez en Capital y uno en Chilecito). Aunque hasta el momento no se han registrado despidos oficiales en la provincia —solo un retiro voluntario a inicios de año—, el temor persiste ante el anuncio nacional de una reducción que podría afectar a entre 700 y 1.400 trabajadores en todo el país.
«Somos provincias chicas y, aunque la mayor parte de los despidos suele ocurrir en Buenos Aires, el desmantelamiento de las áreas de control termina afectando la innovación, el desarrollo y la transparencia del mercado local», concluyó Tula.
