
En medio de la creciente competitividad del básquetbol en La Rioja, el club Amancay se consolida como una de las instituciones más prolíficas y con mayores aspiraciones. Gabriel Demarco, dirigente del club, compartió con La Red detalles sobre la preparación del equipo de cara a la nueva temporada y las expectativas que tienen para el futuro.
Amancay, que viene de terminar en un decoroso séptimo lugar en la Liga Argentina, se prepara con optimismo para una nueva campaña. Demarco destacó que el equipo ya tiene su plantel armado y que el cuerpo técnico está trabajando en los esquemas de juego. «Estamos ansiosos por comenzar a trabajar y representar una vez más a la provincia de La Rioja en este tipo de torneos», comentó.
Sobre los objetivos del club para esta temporada, Demarco se mostró cauto pero optimista. «Siempre es conveniente ir paso a paso. Queremos consolidarnos en la categoría, pero creo que con la calidad de jugadores que hemos logrado reunir, tenemos la confianza de que podemos competir con cualquiera», afirmó. El dirigente recordó que la temporada pasada Amancay le ganó a casi todos los equipos, excepto San Isidro y Atenas, lo que les da esperanza de mejorar su posición en la tabla.
En cuanto a la plantilla, Demarco detalló las altas y bajas del equipo. Se fueron varios jugadores, incluyendo a Nicolás Álvarez Cruz y Lucero, quienes encontraron nuevos destinos en otras partes del país. Sin embargo, se mantuvieron figuras clave que continúan siendo pilares del equipo. Además, se sumaron jugadores de renombre.
En relación al aspecto económico, Demarco subrayó la solidez del club gracias al apoyo gubernamental y a una estructura privada que les permite afrontar entrenamientos con cierta tranquilidad. «Contamos con una estructura privada que nos da estabilidad, algo crucial en estos tiempos de incertidumbre económica en el país», explicó. Esta solidez ha permitido a Amancay evitar situaciones como la venta de plazas, un problema que ha afectado a otros clubes.