La detención del hombre acusado de filmar de manera clandestina a jóvenes dentro de los departamentos que les alquilaba generó una fuerte conmoción y tuvo repercusión a nivel nacional. Se trata de Aguilar, quien fue arrestado la semana pasada por orden de la fiscal Nadia Schargrodsky, en el marco de una causa que, en principio, está caratulada como violación de domicilio, aunque no se descarta que la situación judicial se agrave a medida que avance la investigación.
El caso salió a la luz luego de que las propias víctimas descubrieran dispositivos de filmación ocultos dentro de sus habitaciones y radicaran la denuncia. A partir de ese momento, el Juzgado interviniente ordenó una serie de allanamientos tanto en el complejo de departamentos como en la vivienda del propietario. Según informó la fiscal Flamini, los procedimientos arrojaron resultados positivos: se secuestraron computadoras, memorias, equipos de filmación y dos cajas con más de 170 CDs, además de otros soportes electrónicos que serán sometidos a pericias urgentes.
En conferencia de prensa, el abogado defensor de las jóvenes, Sergio Gómez, calificó el hecho como “gravísimo” y remarcó la magnitud del material incautado. “Hay un archivo que contiene más de 4.000 videos. La pericia comienza este miércoles y los peritos van a tener que analizar absolutamente todo, porque no se descarta la existencia de otros delitos ni de más víctimas”, señaló.
Gómez explicó que las denunciantes son tres adolescentes y jóvenes de entre 19 y 21 años, provenientes del interior, que habían llegado a La Rioja para estudiar. “Sus padres hicieron un enorme sacrificio para alquilarles un departamento y se encontraron con un degenerado que les colocó una cámara tipo espionaje, apuntando al dormitorio, a la cama. La perversión no tiene límites”, afirmó.
Respecto de la situación procesal del imputado, el abogado advirtió que durante la feria judicial la defensa podría solicitar su excarcelación. “No voy a parar ni voy a descansar para que no sea excarcelado durante la feria. Ese es un compromiso que asumí con las víctimas”, subrayó, y destacó el accionar del Ministerio Público Fiscal y de las fiscales intervinientes por la rapidez de las medidas adoptadas.
En cuanto a la calificación legal, Gómez sostuvo que el caso deja en evidencia la desactualización del Código Penal. “Hoy no existe un tipo penal específico que sancione el hecho de filmar o grabar a una persona en su intimidad con fines de almacenamiento. Por eso se avanzó, por ahora, con la figura de violación de domicilio, que prevé una pena de hasta dos años. Son tres denuncias, y en concurso real deberá responder por cada una”, explicó. No obstante, aclaró que podrían sumarse nuevos delitos si del análisis del material surgen otros hechos ilícitos.
El defensor también indicó que no se descarta ninguna línea de investigación, incluida una posible vinculación con redes delictivas. “Queremos saber qué hacía Aguilar con esos videos, cuál era su destino. Las familias y las chicas están en un estado de vulnerabilidad enorme. Esto es intolerable”, remarcó.
Finalmente, Gómez sostuvo que el acusado habría seguido un patrón en la elección de las víctimas. “Buscaba mujeres jóvenes, preferentemente del interior, de entre 18 y 21 años, y no alquilaba a hombres. Construyó complejos cerca de la universidad sabiendo que iban a alquilar estudiantes. Todo indica que diagramó su perversión en base a los recursos que tenía”, concluyó.
