La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) recaudó cerca de 89 millones de pesos a partir del aporte realizado por estudiantes ingresantes durante el proceso de inscripción al ciclo lectivo 2026, fondos que, según informaron las autoridades, fueron destinados en su totalidad a la compra e instalación de equipos de aire acondicionado en distintos espacios de la institución.
Así lo confirmó el vicerrector Luis Oviedo en diálogo con La Red, al explicar que el proceso de preinscripciones comenzó en octubre del año pasado y alcanzó 14.000 registros en las 104 carreras que integran la oferta académica de la universidad.
De ese total, el sistema detectó 9.000 personas efectivamente inscriptas, de las cuales 5.924 corresponden a estudiantes que ingresan por primera vez a la casa de estudios y generan su matrícula para el ciclo 2026.
“Ese es el número de estudiantes que realizaron la contribución durante el proceso de preinscripción y análisis de certificaciones. A partir de allí informamos a nuestra rectora que se había recaudado casi una cantidad de ochenta y nueve millones de pesos, que fueron invertidos al 100% en mejoras de infraestructura”, explicó Oviedo.
La rectora de la institución, Natalia Álvarez Gómez, ya había adelantado la semana pasada datos sobre la recaudación obtenida a partir de este aporte.
Según detalló el vicerrector, la decisión de invertir esos recursos en equipos de climatización respondió a un déficit que la universidad arrastraba desde hace años, especialmente en los anfiteatros donde se concentran las clases de los ingresantes.
“Había un déficit muy importante en los anfiteatros, donde se concentran entre 200 y 300 estudiantes por clase. El sistema central de refrigeración de la universidad había perdido capacidad por obsolescencia, por lo que era prioritario climatizar esos espacios”, explicó.
En total se adquirieron 19 equipos de aire acondicionado de 18.000 frigorías, instalados en distintos sectores académicos, entre ellos los anfiteatros y dependencias de los distintos departamentos de la universidad, como Ciencias Sociales y Ciencias Exactas.
La inversión total alcanzó los 89 millones de pesos, monto que corresponde al total recaudado por el aporte de inscripción.
Además de los anfiteatros, la universidad también avanzó en la climatización de otros espacios de uso estudiantil. En la biblioteca se instalaron dos equipos de aire acondicionado, lo que —según las autoridades— ya generó un mayor uso del lugar por parte de los estudiantes.
“Esto ha implicado que los alumnos vuelvan a la biblioteca y tengan un lugar cómodo para estudiar”, destacó Oviedo.
También se colocaron dos equipos en la cantina universitaria, adquiridos con fondos propios generados a partir de ahorros institucionales.
El objetivo, explicó el vicerrector, es mejorar las condiciones de permanencia de los estudiantes dentro del campus, permitiendo que puedan estudiar, descansar o esperar entre clases en espacios confortables.
Consultado sobre la posibilidad de que este aporte también alcance a estudiantes que ya cursan carreras en la universidad, Oviedo indicó que la medida se encuentra en análisis, aunque remarcó que el objetivo principal fue demostrar transparencia en el uso de los recursos.
“Queríamos que nuestra comunidad universitaria vea que el 100% de lo que se recauda vuelve a los estudiantes. Nuestro proyecto de nueva universidad apunta a eso: que los recursos generados también por autogestión regresen en mejoras concretas para los alumnos”, concluyó.
