El equipo de sacerdotes que trabaja en las villas de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) llevó sus reclamos al Santuario de Nuestra Señora de Luján, en el marco de una celebración religiosa, para visibilizar la dura realidad que enfrentan los barrios precarios en materia de vivienda, alimentación, salud y empleo.
Los curas villeros manifestaron su preocupación por ciertos discursos públicos y señalaron que “escandalosamente, volvimos a escuchar la palabra ‘erradicación’ y ‘dinamitar’ las villas”, calificando tales expresiones como “una instigación a la violencia absolutamente inadmisible”.
En cuanto a la situación cotidiana de los vecinos, los sacerdotes advirtieron que “en esta Navidad, en muchas familias de nuestros barrios va a faltar pan, es decir, una mesa digna, juguetes y pan dulce”, y que “en muchas calles y pasillos de nuestras villas falta agua potable y no potable, y las obras pluviales correspondientes”.
También denunciaron deficiencias en la atención sanitaria: “La atención de salud sigue siendo insuficiente en nuestros barrios; los centros de salud no tienen los recursos necesarios y faltan medicamentos, psicólogos y demás servicios”. Sobre el empleo, señalaron que “muchas familias no tienen trabajo digno; hay empleo precario y emprendimientos con poca expectativa de éxito”.
A pesar del panorama, los curas destacaron la solidaridad de los vecinos: “Los primeros urbanizadores de nuestros barrios son los mismos vecinos, que transformaron basurales, lagunas y lugares abandonados en barrios afianzados”. Resaltaron cómo los vecinos se ocupan de “multiplicar los panes” entre las familias y en los comedores, y de asegurar servicios básicos como agua y luz, así como apoyo en salud y trabajo.
Fuente:NA
