
En un contexto de crisis económica, diferentes sectores están sufriendo las consecuencias, y el área de la odontología no es la excepción. Daniel Lobato, presidente del Colegio de Odontólogos, dialogó con La Red y expresó la preocupación de los profesionales de odontología ante la suba constante de los insumos, mayormente importados, que afecta tanto a los profesionales como a los pacientes.
“Venimos con problemas desde hace bastante tiempo, desde el año pasado o antes, debido al aumento excesivo de los insumos. Vivimos en un país donde sube el dólar y automáticamente aumentan los insumos porque la mayoría son importados, pero cuando el dólar baja, los precios de esos insumos no disminuyen”, explicó Lobato.
La inflación impacta directamente en la calidad del servicio odontológico. Según Lobato, los profesionales no pueden trasladar todos estos costos a los pacientes, ya que sería imposible para muchos afrontar los tratamientos. “Lo que está sucediendo es que algunos colegas empiezan a buscar alternativas más económicas, que no siempre es lo ideal. Los materiales tienen diferentes costos y calidad, lo que lleva a los odontólogos a optar por segundas o terceras marcas”, indicó.
Una de las grandes preocupaciones del sector es la falta de insumos nacionales, lo que hace que la dependencia de productos importados sea aún más crítica en tiempos de inestabilidad cambiaria.
En cuanto a las obras sociales, Lobato señaló que el Colegio de Odontólogos no tiene convenios directos con ellas, pero sí establece aranceles orientativos para garantizar prácticas de calidad. “Esos aranceles se calculan en función de insumos de buena calidad y el equipamiento necesario, pero debido a la inflación, nos vimos obligados a actualizarlos mensualmente. Por suerte, la inflación se está desacelerando”, señaló.
Lobato también mencionó que, en los últimos tiempos, se ha notado un gran descuido por parte de los pacientes en el cuidado de su salud bucal, atribuyendo esto al aumento en los precios de productos básicos como dentífricos y cepillos de dientes. “La gente ha reducido el uso de estos productos esenciales debido a los costos elevados, lo que podría generar un impacto negativo en la salud dental a largo plazo”, advirtió.