Valentina García Torres, integrante de la Universidad Popular de La Rioja, participó de un encuentro sobre pobreza, cuidados y desigualdad organizado por ONU Mujeres junto a la Embajada de Alemania en Argentina. En diálogo con La Red, compartió su mirada sobre una problemática que, según sostuvo, atraviesa tanto lo global como lo local, pero con particular crudeza en la provincia.
En diálogo con La Red, García Torres destacó la importancia de visibilizar el trabajo territorial: “quiero agradecerles por poder visualizar la voz de las personas que también hacemos políticas públicas, pero a veces no estamos tan visibles”, señaló aLa Red, en referencia a quienes trabajan diariamente en los barrios.
El encuentro, realizado en el marco del cierre del Mes de la Mujer, reunió a referentes de distintos espacios del país. Allí, según explicó, se confirmó que la crisis es global, aunque con cifras más alarmantes en algunas regiones: “la crisis de actividad es global, pero nosotros en La Rioja lo vemos con números más alarmantes”. En ese sentido, remarcó que “la pobreza creció al 36%, quedando por encima de la media nacional”.
Uno de los puntos centrales del debate fue el impacto diferencial de la pobreza en las mujeres. “Son las mujeres las que marcan estos números”, afirmó, y explicó que esto se debe a la sobrecarga de tareas: “las mujeres somos las que llevan la triple jornada: trabajamos, cuidamos a nuestros hijos y sostenemos el hogar”.
Esa realidad, indicó, se refleja con crudeza en los espacios comunitarios: “la mujer que trabaja en el comedor es la que le está garantizando la comida a sus hijos”, describió, evidenciando cómo la crisis atraviesa tanto lo laboral como lo doméstico.
En el territorio, el avance de la pobreza se percibe de manera directa. “Se ve cuando aumentan los chicos que van a merenderos; en muchos barrios los niños a la tarde se desesperan por un plato de comida”, relató. A esto se suma la falta de empleo y el crecimiento de la informalidad: “tenemos madres que nos plantean la situación laboral, que no se consigue trabajo”.
Otro de los ejes abordados fue el crecimiento de los hogares monoparentales, una tendencia que también se observa a nivel internacional. García Torres señaló que incluso en países desarrollados la situación es preocupante: “en Alemania las familias monoparentales alcanzan un 41,5% de pobreza”, un dato que calificó como “súper alto”.
En ese sentido, vinculó esa realidad con su propia experiencia cotidiana: “mientras hago la nota estoy dejando a mi hija en la escuela y tengo que ir a trabajar. Esta realidad la tenemos un montón de mujeres”, expresó.
Frente a este diagnóstico, la referente social destacó la necesidad de avanzar en políticas públicas concretas. Tras el encuentro, se conformó un espacio de articulación federal: “hemos conformado una acción federal con mujeres de distintas provincias para determinar al menos 10 temas que afectan a mujeres, niñas y adolescentes”. El objetivo, explicó, es “trabajar proyectos conjuntos e incidir en la agenda pública”.
Finalmente, García Torres subrayó que, si bien existen esfuerzos a nivel provincial, los recursos son limitados frente a la magnitud de la problemática: “no se llega a abordar todas las problemáticas que tenemos”. Por eso, remarcó el rol de las organizaciones sociales: “desde el territorio hacemos el mayor esfuerzo posible y trabajamos con estadísticas para visibilizar lo que está pasando”.
