
Los alumnos de primer año del Profesorado de Historia del Instituto ISFD Albino Sánchez Barros atraviesan un momento crítico debido a la implementación tardía de un nuevo Diseño Curricular que pone en jaque su continuidad académica. Según denunciaron, la decisión de las autoridades les impone elegir entre dos opciones igualmente desfavorables: adaptarse al nuevo plan de estudios, perdiendo el trabajo realizado durante el 2024, o continuar bajo un régimen “residual” que consideran desproporcionadamente exigente.
Frente a esta situación, los estudiantes exigen medidas concretas que aseguren la continuidad de su trayectoria académica sin condiciones que perciben como injustas.
En diálogo con La Red, Sabrina Arias, estudiante del profesorado, expresó la frustración y el desamparo que sienten. “Nos enfrentamos a perder todo el trabajo que realizamos este año, incluido el tiempo de esfuerzo. Nos están obligando a cambiarnos al plan de estudio nuevo a pesar de todo lo que avanzamos durante el año”, explicó.
Los estudiantes piden la implementación de un plan de extinción, una medida que permitiría a los alumnos finalizar sus estudios bajo el diseño curricular vigente al inicio de su cursada. “Le exigimos a las autoridades que habiliten horarios y aulas para recursar materias y que nos ofrezcan equivalencias justas del plan anterior. Esto garantizaría que podamos terminar la carrera con el plan con el que comenzamos”, señaló Arias.
La imposición de estas condiciones es percibida como un acto arbitrario por parte de las autoridades. Según Arias, la situación trasciende lo académico y se convierte en una problemática de trato hacia los estudiantes. “Creemos que esto implica una situación de violencia académica porque nos impone condiciones arbitrarias y desproporcionadas que ignoran los sacrificios que realizamos durante el año. Nos dejan entre la espada y la pared: o aceptamos perder todo lo avanzado, o seguimos bajo un sistema que prácticamente nos condena al fracaso”, denunció.
Hasta el momento, no hubo respuestas claras por parte de las autoridades del Instituto. Mientras tanto, los estudiantes enfrentan el final del ciclo lectivo con incertidumbre sobre su futuro académico. “Lo único que queremos es que se reconozca nuestro esfuerzo y que podamos continuar estudiando sin estas presiones desproporcionadas”, concluyó Arias.