
Este 2 de abril se conmemora un nuevo aniversario del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La fecha recuerda el desembarco de tropas argentinas en las islas en 1982, que marcó el inicio del conflicto armado con el Reino Unido.
A 43 años del inicio de la Guerra de Malvinas, los datos revelan que casi la mitad de los combatientes que participaron en el conflicto eran jóvenes conscriptos que estaban cumpliendo el Servicio Militar Obligatorio (SMO), y que tenían entre 19 y 20 años. Durante la guerra regía en la Argentina la Ley N° 17.531 de Servicio Militar, sancionada en 1967 por el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.
Esta normativa establecía el carácter obligatorio del servicio para todos los varones argentinos que cumplieran 20 años, con una duración mínima de un año y máxima de 2. Los conscriptos que participaron en el conflicto de 1982 tenían escasa o nula experiencia militar previa. Este sistema de conscripción obligatoria permaneció vigente hasta 1994.
Más de 23 mil argentinos en combate: cómo se distribuyeron en las distintas fuerzas
Según datos oficiales del Ministerio de Defensa de la Nación, en el conflicto participaron por el lado argentino 23.683 combatientes.
Casi 11 mil pertenecían a la Armada (45%), 10.300 al Ejército (44%) y 2.400 a la Fuerza Aérea (10%), mientras que el resto se repartió entre Gendarmería (141), Prefectura (65) y el Estado Mayor Conjunto (11).
El 49% de los que combatieron en Malvinas eran conscriptos, es decir, jóvenes que estaban cumpliendo con el Servicio Militar Obligatorio.
Esta proporción varía según la fuerza: mientras que en el Ejército los conscriptos representaron una amplia mayoría (72%) en Malvinas, en la Armada y la Fuerza Aérea predominaron los militares profesionales.
El impacto humano del conflicto: el 72% de los caídos del Ejército eran conscriptos
La guerra dejó un saldo de 649 combatientes argentinos fallecidos, más que los 255 británicos muertos en el conflicto. Del total de los argentinos, 391 correspondían a la Armada (60%), 194 al Ejército (30%), 55 a la Fuerza Aérea (8,5%), 7 a Gendarmería (1%) y 2 a Prefectura (0,3%).
Del total de 194 caídos del Ejército, 140 eran conscriptos (72%), mostrando la alta participación de estos jóvenes que cumplían con el servicio militar obligatorio en las operaciones terrestres.
En la Armada se registró el mayor número de muertos totales en la guerra, con 391 fallecidos. Allí, la proporción de conscriptos representó un 30%.
Por su parte, de los 391 caídos de la Armada, 323 corresponderían al hundimiento del crucero General Belgrano, ocurrido el 2 de mayo de 1982, que constituye la pérdida de vidas más grande durante el conflicto. El crucero fue atacado fuera de la zona de exclusión establecida por el gobierno inglés alrededor de Malvinas. El 14 de junio, cuarenta y tres días después del hundimiento, la Argentina se rendía ante el Reino Unido.
La Fuerza Aérea, con 55 caídos, y otras fuerzas como Gendarmería (7) y Prefectura (2), no tuvieron conscriptos fallecidos.
Los fallecidos posguerra: sin datos oficiales del total de suicidios
Entre los combatientes que volvieron al continente, muchos se quitaron la vida, aunque la cantidad total de suicidios no se conoce. Asociaciones de veteranos estiman que fueron entre 350 y 500. De todos modos, no hay datos oficiales sobre el tema.
Actualmente, poco más de 21 mil personas reciben una pensión vitalicia del Estado por su condición de veterano de guerra. El dato corresponde al último trimestre de 2024, según informó el Ministerio de Defensa de la Nación.
La pensión consiste en el equivalente a 3 jubilaciones mínimas (aproximadamente $860 mil), y se otorga a los soldados que “hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares mencionados”.
Fuente: Chequeado