El reconocimiento llega tras el hallazgo en la Quebrada de Santo Domingo del dinosaurio más antiguo del mundo, un descubrimiento que posiciona a La Rioja en el mapa paleontológico internacional.
El investigador del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILaR-CONICET), Martín Hechenleitner, fue distinguido por el Senado de la Nación con la Mención de Honor al Valor Científico, un reconocimiento que premia años de trabajo en investigación, conservación y divulgación científica en el oeste riojano.
En diálogo con La Red, Hechenleitner expresó que este premio “es el resultado de muchos años de trabajo silencioso que recién ahora se vuelven visibles”, gracias al descubrimiento realizado en la Quebrada de Santo Domingo. Se trata del Huayracursor, considerado uno de los dinosaurios más antiguos del mundo, de aproximadamente 230 millones de años, y que abre nuevas perspectivas sobre el origen y la evolución de estos animales.
“Es un reconocimiento que también pone en evidencia la inversión sostenida del Estado nacional y provincial, y el esfuerzo de las instituciones que acompañan a los grupos de trabajo en La Rioja y en todo el país”, destacó el investigador.
Hechenleitner subrayó que uno de los principales objetivos del equipo es transferir el conocimiento científico a la comunidad, generando impacto real en las economías locales a través del turismo científico. “Nos interesa que lo que descubrimos tenga una utilidad concreta. En el caso de los paleontólogos, queremos que la gente pueda conocer su tierra y que estos hallazgos también impulsen el desarrollo regional”, explicó.
Actualmente, el grupo de trabajo del CRILaR participa en la creación y fortalecimiento de centros de interpretación y parques temáticos en distintas localidades del oeste provincial, como Talampaya, Sanagasta y la propia Quebrada de Santo Domingo, donde se inaugurará próximamente un nuevo espacio de exhibición.
Un hallazgo que reescribe la historia
El descubrimiento de Huayracursor representa un hito para la paleontología mundial. “Encontramos un ejemplar prácticamente completo, y lo más sorprendente es que junto a él aparecieron otros dos esqueletos”, relató Hechenleitner. “Eso nos permite pensar que quizás vivían en grupos y que murieron juntos. Todavía hay mucho por investigar, incluso ya se detectaron nuevos huesos en la zona que podrían ampliar lo que conocemos hasta ahora”.
La investigación, iniciada en 2018, busca comprender las condiciones ambientales y biológicas del período Triásico en esta región, una de las más ricas en fósiles de Sudamérica, junto con el Valle de la Luna (San Juan) y Talampaya (La Rioja).
Consultado sobre las dificultades que enfrentan los científicos en contextos de crisis o recortes presupuestarios, Hechenleitner fue contundente: “Nos las arreglamos como podemos, muchas veces atando todo con alambre. Trabajamos en condiciones muy distintas a las de Europa o Estados Unidos, pero lo compensamos con esfuerzo, compromiso y creatividad”.
Aun así, destacó el apoyo del gobierno provincial, que colabora con recursos y logística para sostener las campañas de campo. “Gracias a ese respaldo, en pocas semanas podremos volver a Santo Domingo a continuar con las excavaciones”, anticipó.
