
En un mensaje dirigido a la interna del justicialismo, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, abogó hoy por un espacio de «deliberación y autocrítica» tras la derrota del Frente de Todos en las últimas elecciones nacionales, aunque aclaró que su postura «no es contra nadie».
Durante el cierre del plenario de Barrios de Pie en el Teatro Argentino de La Plata, Kicillof trazó un análisis contundente: «Gobernó el antiperonismo (Macri, JxC), que eran todos, y les fue mal», recordó, en alusión al gobierno anterior. Además reconoció el fracaso del Frente de Todos: «Salió mal. Quiero tomarlo como autocrítica».
Y se atrevió a criticar las divisiones estériles: «No se puede tachar al que no piensa igual de traidor. Discutamos para mejorar».
El mandatario insistió en que el peronismo debe «entusiasmar» nuevamente a la ciudadanía: «Si no mostramos capacidad de debatir en los lugares adecuados, no tenemos remedio».
¿Un guiño a Cristina y Massa?
Aunque evitó nombres, el discurso resonó como un llamado a superar grietas internas. Kicillof evitó cargar las tintas contra sectores específicos, pero dejó en claro que el modelo 2023 no funcionó: «Hay que discutir qué no anduvo bien para no repetirlo».