Este fin de semana, La Rioja se convierte en epicentro de la cultura independiente con una nueva edición de la Feria del Libro Independiente y Autogestiva (FLIA), que llega con una programación intensa, diversa y completamente gratuita. Serán tres días —jueves, viernes y sábado— en los que más de 70 actividades se desplegarán en 16 espacios distribuidos por toda la ciudad.
Charlas, talleres, presentaciones de libros, intervenciones urbanas, recitales, performances, debates, ferias editoriales y propuestas para la infancia son solo parte de la grilla que promete una de las ediciones más grandes y potentes de los últimos años. En palabras de Manuela Calvo, periodista, activista cultural y miembro de la asamblea organizadora: “La cultura no se suspende, se organiza”.
Lo que comenzó como una respuesta colectiva a la cancelación de la tradicional Feria del Libro estatal —que se realizaba desde hace más de 20 años— terminó transformándose en un poderoso gesto de organización cultural. “Esto lo hacemos sin la infraestructura del Estado, solo con la fuerza de 16 espacios independientes que decidimos juntarnos, abrir una asamblea y convocar a la comunidad”, explicó Calvo en diálogo con Radio La Red.
La convocatoria fue abierta y con poco tiempo: apenas una semana para presentar propuestas. Sin embargo, la respuesta fue enorme. “La feria oficial tarda meses en armarse. Nosotros lo hicimos en tiempo récord, con el empuje de voluntarios —en su mayoría menores de 30 años— y el deseo de no dejar a la ciudad sin feria en vacaciones de invierno”.
Las actividades no solo se concentran en el centro de la ciudad, sino que también se extienden a zonas como el sur y el oeste. Desde lecturas junto a fogatas en el Eco Parque Yacampis hasta talleres en la Biblioteca Mariano Moreno o charlas sobre literatura y política juvenil en Café Literario Marcelino Reyes, la FLIA apuesta a una grilla descentralizada y rica en contenidos.
Uno de los escenarios principales estará ubicado en el playón de la Asociación de Expresos Políticos sobre la calle Buenos Aires, donde se realizará la apertura oficial con coplas y cantos ancestrales, y se presentarán las Copleras de Mayela. Además, sobre la peatonal 9 de Julio y en la Peatonal Madres de Plaza de Mayo habrá puestos de editoriales independientes, fanzines, libreros, arte impreso y música en vivo. También se habilitarán espacios para infancias, talleres permanentes, actividades con perspectiva de género y encuentros temáticos que invitan a reflexionar desde múltiples miradas.
Lejos de ser un evento estrictamente literario, la FLIA funciona como una trinchera cultural donde se entrecruzan política, arte y comunidad. “Es un evento apartidario pero profundamente político”, señala Calvo, haciendo énfasis en el compromiso de las juventudes que se organizaron ante la falta de respaldo institucional.
La programación —disponible en redes sociales— permite que cada visitante pueda armar su propio recorrido, según intereses y horarios. Desde una charla sobre el arquetipo del antihéroe contemporáneo hasta una discusión literaria sobre Harry Potter o Star Wars, la FLIA demuestra que hay lugar para todas las voces, estilos y generaciones.
Todas las actividades son gratuitas o a la gorra, fiel al espíritu inclusivo de la FLIA. La feria también busca acompañar a los libreros y artistas que solían participar en la feria tradicional, garantizando un espacio para que puedan mostrar y vender su trabajo en estas vacaciones.
“Ver a los pibes organizando todo esto, con una pasión impresionante, nos demuestra que la cultura no depende solo de presupuestos: vive en los cuerpos que se organizan, en las palabras que se encuentran y en las calles que se llenan de sentido”, concluye Calvo.



