
La Rioja se encuentra en alerta ante la prolongada sequía y las altas temperaturas previstas para las próximas semanas. En diálogo con La Red el ministro de Agua y Energía, Adolfo Scaglioni, explicó la situación que atraviesa la provincia debido a la falta de precipitaciones y el agotamiento de las fuentes naturales de agua dulce. “Estamos en una situación comprometida. Todas las fuentes de provisión de agua dulce se están secando y no aportan absolutamente nada”, afirmó.
El ministro detalló que la Cuenca de Huaco, que normalmente suministra agua a la región, no recibió lluvias en los últimos tiempos, lo que afectó gravemente al abastecimiento de agua en el dique local y en diversas áreas de la provincia, especialmente en la zona de la quebrada. “No hay una gota de agua, ni siquiera la bomba en la cola del dique está funcionando, y el acueducto no está trayendo suficiente agua”, añadió.
Ante este panorama, se están realizando perforaciones en distintas zonas para intentar paliar la situación, aunque la falta de lluvias continúa agravando el problema. En el sur de la provincia, desde Chepes hasta Milagro, se han implementado soluciones temporales para asegurar un suministro mínimo, pero los funcionarios advierten que estas medidas no son suficientes si la sequía persiste.
La prolongada sequía que afecta no solo a La Rioja, sino a gran parte del país, es una consecuencia directa del cambio climático, según explicó Scaglioni. “Si no tomamos real conciencia de que esto nos va a causar problemas, no vamos a llegar a ningún lado”, alertó el ministro, subrayando la necesidad de un esfuerzo conjunto para enfrentar la crisis hídrica.
En este sentido, mencionó que algunas provincias vecinas, como Córdoba, Mendoza y San Juan, ya están atravesando situaciones críticas de escasez de agua. “La situación del agua no solo es comprometida en La Rioja, sino en gran parte del país”, destacó.
A pesar del difícil panorama, el gobierno provincial ha trabajado intensamente en proyectos para mitigar los efectos de la sequía, especialmente en las zonas más afectadas como los Llanos. “En el sur se llevaron a cabo perforaciones y repotenciado otras existentes para asegurar un mínimo de agua para los habitantes”, explicó Scaglioni. En localidades como Chamical y Chepes, se están construyendo nuevos acueductos y perforaciones que ayudarán a paliar la falta de agua en los próximos meses.