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En un contexto donde las transferencias digitales son cada vez más frecuentes, equivocarse al enviar dinero se volvió una situación habitual. Frente a esto, La Red dialogó con el contador Luis Herrera, quien explicó con claridad cómo actuar y cuáles son los riesgos. “Primero vamos a ver lo que no hay que hacer: no lo gastes”, advirtió, y remarcó que “no importa el monto, no importa si son 10.000, 100.000 o un millón de pesos, no lo gastes”, ya que se trata de dinero ajeno, aunque resulte tentador recibirlo de manera inesperada.
El especialista también señaló que incluso sin intención se puede terminar usando ese dinero: “A lo mejor tengo activado un débito automático, entró por error y me lo debitaron, yo no lo quise gastar pero involuntariamente me comí esa plata que no era mía”, explicó, dejando en claro que el primer paso siempre es evitar cualquier movimiento de esos fondos. En cuanto a cómo proceder, detalló que dependerá del medio por el cual se recibió la transferencia, ya que “esto va a depender de si me llegó a una billetera virtual o a un banco tradicional”, y en el caso de una entidad bancaria recomendó dejar constancia formal: “Presentar una notita diciendo que recibí ese dinero por error y solicito que sea debitado a donde corresponda”, lo que permite evitar problemas futuros.
Si el dinero llega a través de billeteras virtuales, indicó que el procedimiento es más práctico pero igualmente riguroso: “Devolverlo al mismo CBU y luego informar en la parte de ayuda de la aplicación”, y subrayó la importancia de respaldar cada paso, ya que “debo guardar capturas de pantalla de todo, de lo que me llegó, de lo que devolví y del mensaje a la aplicación”, como forma de cobertura ante cualquier eventual reclamo. En este punto, alertó sobre un riesgo creciente vinculado a estafas: “Puede ser una operación de triangulación de fraude”, explicó, y detalló que en esos casos los delincuentes intentan redirigir el dinero a otra cuenta, por lo que insistió en que “no me lo devuelvas a la misma cuenta, devolvémelo a esta… y uno queda como cómplice, innecesariamente metido en una triangulación de fondos”, motivo por el cual fue enfático en que siempre se debe devolver el dinero al CBU de origen.
Consultado sobre la posibilidad de realizar una denuncia, el contador aclaró que “para hacer la denuncia tiene que tener alguien identificado”, y consideró que “si no tengo claro que se trató de un fraude, no tiene mucho sentido meterme ahí”, priorizando en todos los casos la devolución correcta del dinero. También hizo hincapié en cómo se generan estos errores, generalmente por distracción o apuro: “Te equivocás en un punto, en una letra… y ya mandaste el dinero”, por lo que recomendó verificar siempre los datos antes de transferir y, si es posible, utilizar métodos más seguros como el QR.
Finalmente, llevó tranquilidad para quienes envían dinero por error, al afirmar que “sí, se puede hacer porque usted sabe a quién le transfirió”, lo que facilita la identificación del destinatario y el reclamo correspondiente, ya que “es muy fácil identificar el CBU, el banco y la persona”. En un escenario donde, como él mismo definió, “el dinero no lo palpás, es un movimiento contable… y podés cometer un error”, la clave está en actuar con responsabilidad, conservar pruebas y seguir los canales formales para evitar consecuencias mayores.
