
La Cámara de Diputados de la Nación dejó firme el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario, que actualizaba los salarios de docentes y no docentes según la inflación. Con 160 votos afirmativos, 84 negativos y 5 abstenciones, la oposición no logró los dos tercios necesarios para mantener la iniciativa aprobada previamente por el Congreso. La medida, argumentada por el gobierno como necesaria para preservar el equilibrio fiscal, fue rechazada por legisladores que consideraron el veto un golpe a la educación pública.
El diputado nacional Ricardo Herrera se pronunció en diálogo con La Red, calificando el veto como “una mirada disvaliosa por parte del presidente de la Nación y los diputados que confirmaron este veto, es un cachetazo más a la universidad”. Herrera sostuvo que el gobierno nacional está atacando a sectores vulnerables de la sociedad, como la comunidad universitaria y los jubilados, utilizando el ajuste como herramienta principal en su modelo económico.
“Este gobierno golpea a las partes más sensibles de la comunidad, la comunidad universitaria, jubilados, a millones de personas que utilizan como variable de ajuste de su modelo conversor y liberal económico que tiene como premisa el equilibrio fiscal”, declaró Herrera. Además, criticó que este equilibrio fiscal se logre a expensas de los sectores más vulnerables en lugar de apuntar a los más poderosos.
Herrera fue enfático en su postura: “Si creen que han ganado, se equivocan, han perdido; se han vuelto a pelear con una parte muy sensible de la sociedad”. El diputado aseguró que muchos argentinos crecieron con el derecho a la educación universitaria pública y gratuita, y no están dispuestos a renunciar a este logro. “Seguiremos peleando por los derechos que consideramos que hay que defender en la Cámara de Diputados”, añadió.
En respuesta a la campaña de desprestigio que se lleva a cabo contra las universidades, Herrera cuestionó: “Si las universidades no se auditan, audítenlas, pero no le quiten los fondos”. Y agregó: “Si los pobres no llegan a la universidad, trabajen para que sean más los chicos que llegan a la universidad pública”. Insistió en que, sin financiamiento adecuado, se dificultará el acceso a la educación superior para muchos jóvenes y enfatizó la importancia de decidir si el país realmente apuesta por una universidad pública, y si es así, dotarla de los recursos necesarios para su funcionamiento.
En cuanto al apoyo de los gobernadores peronistas Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes respaldaron al gobierno nacional en el veto, Herrera criticó sus acciones como alineadas con los intereses nacionales sin considerar el impacto local. “Es un gesto político que tuvieron con el gobierno nacional, como lo han hecho con otras leyes votando a favor”, explicó. En el caso de Jalil, el diputado señaló que el gobernador catamarqueño evitó que una de sus diputadas ocupara su banca para favorecer al gobierno central, lo cual, según Herrera, tendrá un costo político entre los jóvenes de la provincia.
“Hoy le ha costado al gobernador de Catamarca su posicionamiento con el gobierno nacional y la mirada de miles de jóvenes que seguramente lo verán de distinta manera”, expresó. Herrera concluyó remarcando que, «en una provincia que tiene tantas necesidades como Catamarca, es muy difícil negar los recursos a las universidades».