El secretario general de SOEVA, César Taquía, expresó en las últimas horas, su profunda preocupación por el impacto que esta indefinición tiene sobre los trabajadores del sector. “Estamos hablando de una actividad que representa la fuente de trabajo de alrededor de 3.300 familias riojanas, y esa es hoy nuestra principal preocupación”, afirmó.
El dirigente subrayó la gravedad del escenario y remarcó que la salida sólo puede construirse de manera conjunta. “Ya sabemos que solos no se puede. La única alternativa es trabajar de manera articulada para atravesar esta coyuntura y defender los puestos de trabajo”, sostuvo.
Uno de los puntos más sensibles es la ausencia del precio de la gamela. “El año pasado, a esta altura, ya estaba fijado el valor, que es la referencia para la cosecha y el acarreo del producto a la bodega. Hoy estamos a 10 o 15 días de comenzar la vendimia y todavía no contamos con esos valores”, advirtió Taquía.
Según detalló, durante la vendimia la vitivinicultura emplea aproximadamente a 600 trabajadores, cifra que luego se reduce a entre 350 y 380 una vez finalizada la cosecha. Sin embargo, la situación se agravó en el último año, con recortes de personal en distintos establecimientos y menos trabajadores por finca o bodega, como consecuencia directa de la caída de la actividad.
Desde el gremio alertan que, sin reglas claras y sin el precio de la gamela definido, la vendimia 2026 podría iniciarse en un marco de incertidumbre que pone en riesgo no sólo la organización de la cosecha, sino también la estabilidad laboral de cientos de familias riojanas.
