Trabajadores de seguridad del Hospital Vera Barros mantienen un acampe frente al centro de salud en reclamo por su continuidad laboral y el pago de salarios adeudados, en el marco de un conflicto que se originó tras el cambio de empresa prestadora del servicio.
Los manifestantes pasaron la noche frente al hospital y confirmaron que mantendrán la protesta hasta obtener respuestas concretas. Según indicaron, esperan una audiencia en la Secretaría de Trabajo, donde solicitarán el pago de los sueldos pendientes y la reincorporación de los trabajadores afectados. La situación también alcanza a empleados del Hospital de la Madre y el Niño, que atraviesan un escenario similar.
En este contexto, el secretario general de los trabajadores de seguridad, Leonardo Vera, denunció que alrededor de 50 empleados habrían sido víctimas de una maniobra que calificó como fraude laboral.
“Nosotros lo advertimos desde el primer momento. Denunciamos que se estaba produciendo un fraude laboral”, sostuvo el dirigente sindical en diálogo con La Red, al recordar que el gremio alertó a las autoridades sobre lo que estaba ocurriendo con los empleados de seguridad privada.
Según explicó Vera, el conflicto comenzó cuando los trabajadores fueron persuadidos para renunciar a sus puestos con la promesa de ser contratados por una nueva empresa que asumiría el servicio de seguridad.
“Había una empresa que era Prevenir, que se asoció con otra firma de Tucumán llamada Omega y con otro gremio de Buenos Aires. ¿Qué hicieron? Hicieron renunciar a 50 trabajadores con la promesa de que iban a ser tomados por la nueva empresa”, relató.
De acuerdo con el sindicalista, pese a las advertencias realizadas ante la Secretaría de Trabajo, los empleados terminaron presentando su renuncia bajo presión. “Hoy, tres meses después, están en la calle y sin un peso de indemnización”, afirmó.
Vera aseguró que la maniobra habría tenido como objetivo evitar el pago de indemnizaciones millonarias a los trabajadores despedidos. “Estamos hablando de una indemnización promedio de 25 millones de pesos por trabajador. Multiplicado por 50, significa que se quedaron con más de mil millones de pesos que eran de los trabajadores”, denunció.
“Nosotros les dijimos que no renunciaran, que era una maniobra para dejarlos en foja cero. Pero muchos fueron presionados con la amenaza de que, si no renunciaban, no iban a ser contratados por la nueva empresa”, explicó.
Según su relato, una vez concretadas las renuncias, la empresa prescindió del personal. “Les dijeron ‘no los necesitamos más’, se volvieron a Tucumán y los trabajadores quedaron en la calle”, señaló.
Para Vera, la situación debe investigarse judicialmente, ya que considera que existió una planificación previa para perjudicar a los trabajadores. “Alguien de la Justicia tiene que denunciar esta estafa. Esto fue pensado para que las empresas no pagaran las indemnizaciones”, sostuvo.
El dirigente también apuntó contra las autoridades del hospital, señalando responsabilidades en la decisión de permitir el ingreso de la nueva empresa. “El director del hospital también tiene responsabilidad solidaria. Nosotros fuimos a advertirle que esto iba a pasar y nos dijo que los trabajadores iban a tener el trabajo garantizado”, afirmó.
Mientras tanto, la situación genera una fuerte preocupación entre los empleados afectados, que llevan tres meses sin ingresos y sin certezas sobre su futuro laboral. “Es desesperante la incertidumbre que tienen estas familias. En el medio de todo esto hay 50 familias que hoy no saben qué va a pasar con su trabajo”, expresó Vera.
El gremialista explicó además que la desesperación también está vinculada a los salarios del sector. “Hoy un trabajador de seguridad privada cobra alrededor de 1.480.000 pesos de bolsillo. No hay muchos empleos en la administración pública que paguen ese salario, por eso la angustia de nuestros compañeros”, concluyó.
