No todo lo que brilla

En su habitual columna que publica en el diario Nueva Rioja, Julio Aiub Morales analiza la tensión que se vive entre San Juan y La Rioja por el emprendimiento minero Josemaría.

Es oro debajo del yacimiento Josemaría. Como ya sabemos hay otros minerales valiosos, pero también otras cosas no minerales que no producen ganancias dinerarias, sino que sacuden los sentimientos profundos de los pueblos.

Pero vamos por partes, primero lo urgente. La alianza UCR-Norte Grande (a la cual adhirieron el Pro, ARI y otros) se aprestaba a apelar el fallo del juez federal Herrera Piedrabuena ya que el fallo de la jueza Servini de Cubría que dejó sin efecto la intervención del Pro de La Rioja no decía nada sobre los colores y nombres de esta otra alianza. Entienden que por lo menos el juez se sobrepasó en su decisión.

Ayer salían rayos y centellas en la alianza opositora porque además veían que Sahad-Felipe quedaban en ventaja ya que pueden seguir con su campaña sin tener que modificar nada. Y la UCR ya tiene mucha publicidad pagada.

La situación ahonda las diferencias entre los sectores que antes estuvieron unidos y que hoy parecen estar más lejos que nunca. Lo cual, sin duda, repercutirá en la elección de diputados provinciales. Porque en ella se jugará el predominio en la Capital, que tiene más de la mitad de los electores de la provincia.

Para colmo, en el cronograma electoral, en el que se establece que el 15 de septiembre (tres días después de las PASO) vencerá el plazo para presentar las alianzas y diez días después habrá que presentar partidos, candidatos, pedidos de oficialización de listas y acuerdo de boletas. Son plazos muy exiguos como para cerrar heridas tan profundas.

Y la realidad de la envergadura de cada uno de los tres sectores (oficialismo, UCR-Norte Grande y Sahad-Felipe Álvarez) en la Capital se verá en el resultado de las elecciones generales, porque los ocho escaños en juego se repartirán por el sistema D´Hont. Es decir que en la Legislatura estarán  Tere Madera, reelecta, Felipe Álvarez y Tere Luna. Habrá que ver en qué orden y si finalmente se sientan en las bancas.

Mientras los colectivos ambientalistas provinciales y nacionales dudan sobre las intenciones del gobierno riojano respecto de si quiere hacer minería o no. Porque ya trascendió al país y al exterior, la tensión entre San Juan y La Rioja por el yacimiento Josemaría.

No descubrimos nada diciendo que San Juan nos lleva ventaja en cuanto a ese yacimiento. Todo San Juan lo conoce desde hace mucho tiempo y en eso hay que darle la derecha, pues aquí sabemos poco y nada. Y el reclamo del mandatario riojano nos encontró sin la información plena y adecuada. 

El mismo Ricardo Quintela dijo en Villa Unión que había hablado con su par de San Juan, Sergio Uñac al respecto. Ahora el intendente de Felipe Varela, Yamil Sarruff dijo que estaba organizando una reunión con gente del Grupo Lundin que es la canadiense dueña de Josemaría para ver si podían dar trabajo a los habitantes de aquella región riojana.

Pero antes se daba a entender que lo que quiere La Rioja es parte de las regalías que la empresa paga a San Juan, aunque el gobierno dice que no habrá minería mientras no haya licencia social. En San Juan sonó como "ganar sin trabajar". Desde el exterior siguen atentamente la cosa porque el yacimiento cotiza en las bolsas de Toronto y en la bolsa Nasdaq de Estocolmo. 

Por eso el presidente Fernández dio su respaldo a San Juan, para que lo leyeran en el exterior, ya que Argentina ofrece pagar su deuda al FMI integrando el pago con parte de las exportaciones que deja la minería. Y el acuerdo con el organismo internacional ya estaría cerrado. En menudo jaleo nos hemos metido.

Uñac junto a los directivos de la minera se habían reunido en la Casa Rosada con el Presidente en enero del año pasado. Aquí saben que Uñac tiene su banca.

Uno de los argumentos riojanos es que se va a usar agua del Rio Blanco que sale de La Rioja y baja hacia San Juan y que usan la ruta riojana que pasa por Guandacol. Pero querer cobrar por eso, es como si Misiones le quisiera cobrar a Corrientes y Entre Ríos porque sus pastos se riegan con el rio Paraná. O no dejar pasar camiones de la empresa porque no pagan a La Rioja sería un escándalo mundial diría yo.

Otro de los argumentos riojanos es que la ley que cedió esas tierras y otras a San Juan fue hecha en una dictadura y no tuvo el reaseguro parlamentario. Pero era un litigio de límites pues San Juan tomaba como suyas esas tierras. Así fue como el Valle de la Luna quedó sanjuanino. Si hay un juicio y se vuelve todo a cero, San Juan ¿se quedará cruzado de brazos?