Volver o avanzar

En su habitual columna que publica en el diario Nueva Rioja, Julio Aiub Morales analiza la política de La Rioja. El sistema electoral, esencial para la democracia, es el centro del debate.

Cada dos años vivimos estos tiempos turbulentos no sólo en La Rioja sino en todo el país, debido a un sistema electoral desgastante que hace que el electo, apenas sentado en su cargo, empiece a pergeñar cómo hará para ganar el próximo comicio. 

Cada elección hace que aparezca lo bueno y lo peor de cada aspirante. Porque nos fuimos (nos fueron, en realidad) acostumbrando a que los partidos no estuvieran más como institución intermedia donde se debatía y se proponían programas. En esta votación esto aparece acentuado porque el kirchnerismo parece haber perdido su capacidad de resiliencia lamentablemente porque en realidad se trató sólo de una foto y la verdad surgirá el 14 de noviembre.

A este clima se agrega la elección de rector y autoridades de la Unlar con un sistema totalmente retorcido, casi irracional,  para una institución que debiera ser precisamente la rectora en la formación de las mentes que se supone, pueden llegar a conducir la provincia, el país o instituciones supra nacionales. Esto explica por qué la Unlar aparece organizada para el funcionariato y no para los alumnos. Por supuesto que hay excepciones, como en todo ente, pero en este caso una golondrina no hace verano.

En tanto, Quintela en su visita a Patquía, resaltó que en La Rioja "el agua está, la cuestión es buscarla" y hacer las obras necesarias para que la usen las poblaciones, sobre todo del interior. Es un primer paso para terminar con esa leyenda de que en La Rioja no hay agua. Es cierto que no hay ríos permanentes de superficie, excepto aquellos que bajan de montañas, pero agua hay en todos los rincones de la provincia, yo lo he visto recorriéndola de punta a punta. Sólo hay que hablar con los baqueanos de cada lugar para saber de dónde sacarla.

Pero ahora estamos concentrados en las elecciones. La gran mayoría de les, las y los riojanos dependen de la política, es la industria más fructífera y segura. En ese sentido desde Chepes se anunció una presentación ante el Tribunal Electoral provincial para que una lista corta pueda adherirse a la lista de diputados nacionales del Frente De Todos. Tanto el gobernador Quintela como el asesor de gobierno, Miguel Zárate sostienen que es inconstitucional el decreto del ex presidente Macri que dejó que sólo una colectora vaya pegada a la lista de diputados nacional. Zárate dijo que es una inquietud del FDT a nivel nacional.

Inmediata y lógicamente la oposición puso el grito en el cielo, pues ya se imaginan las mesas de los cuartos oscuros, llenas de boletas sábanas del FDT. Y no confían para nada en el Tribunal Electoral, presidido por el Dr. Luis Brizuela. "Es kirchnerista y amigo de Zannini" afirman. Pero dicen que no andaría en buenas migas con el Ejecutivo provincial. El Tribunal Electoral acaba de rechazar un planteo del Frente de Izquierda contra Rogelio De Leonardi por usar la denominación Frente Amplio de Izquierda. Pero Kelo repartirá ese voto junto con el voto de Gabriela Pedrali y Herrera.

Es entendible la pretensión del oficialismo si se tiene en cuenta que sus objetivos son lograr los dos diputados nacionales y alcanzar la mayoría especial en la Legislatura provincial para concretar la reforma constitucional sin mayores problemas. Pero ¿Dónde quedó aquello que decía el quintelismo antes de ser gobierno de que querían sanear el sistema electoral? Una de las principales cuestiones para ese saneamiento eran las colectoras, que fueron una etapa superior de la ley de lemas y que sirven, efectivamente, para implosionar a los partidos, generando minipartiditos conducidos por minicaudillos.

Por supuesto que si la justicia electoral riojana le da la derecha, habrá una reacción de la oposición pues ello puede arrastrar a otras provincias y no sería de extrañar que llegue a la Cámara Electoral Nacional y hasta la Corte Suprema capaz. Con la consiguiente repercusión mediática obviamente. Aunque esto último no es óbice para el accionar político.

Además, todos los partidos políticos pueden armar una logística como para distribuir las listas cortas de diputados provinciales junto las nacionales. Sólo quedan aquellos electores que van por su cuenta al comicio, pero que en La Rioja no debe ser un porcentaje insignificante. 

Cristian Pérez está dentro del lote de intendentes que contrariaron la voluntad del Ejecutivo provincial y se presentaron porque no tendrán reelección en el 2023 y temen quedar agarrados del pincel, cuando se termine la escalera política. Señalan en voz baja que Quintela también dejó su mandato de diputado por la mitad, para ser gobernador.

Finalmente, creo que no es hora de volver al pasado sino de avanzar en los mecanismos electorales, que los hay y superiores al de colectoras o sublemitas, si el interés de la dirigencia es que la ciudadanía esté lo más correctamente representada.