¿El peronismo tocó su techo electoral en las PASO?

La respuesta a esta pregunta (por sí o por no) define gran parte del resultado de las generales de noviembre. Las miradas antagónicas del oficialismo y la oposición sobre este interrogante y qué pasará con los votos de Julio Sahad son parte de este análisis a menos de un mes de volver a las urnas.

El peronismo riojano obtuvo un claro triunfo en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del mes de septiembre. 

Esa afirmación se sustenta en varios datos concretos: con esos resultados obtenía las dos diputaciones nacionales en disputa, vencieron en Capital luego de la derrota de 2019 y aunque se sumaran los votos de las diferentes expresiones de la oposición, el Justicialismo se imponía en toda la Provincia.
 
Sin embargo, esa foto política de septiembre puede o no repetirse tal cual el próximo 14 de noviembre. ¿Lo de las PASO fue una escena aislada o una muestra del contenido de la película política de este año?

Aunque oficialistas y opositores no se ponen de acuerdo en casi nada, en algo coinciden: en noviembre la cantidad de electores será mayor que en septiembre. 

La aseveración tiene como base algunos elementos históricos y otros coyunturales. Desde su aplicación por primera vez en agosto de 2011, siempre en las PASO votó menos gente que en las generales, este año se concurrió a las urnas en plena segunda ola de casos de COVID19 y ahora también se votan diputadxs provinciales en siete departamentos, un elemento que provocará una mayor participación. 

Es decir, en noviembre más gente concurrirá a las escuelas a votar. 

Y ahora surge la duda: por quién lo harán esos “nuevxs” votantes. ¿El peronismo tocó su techo electoral en septiembre o algunxs de lxs nuevxs votantes lo pueden elegir como opción electoral?

En el oficialismo creen que obtendrán más sufragios que en las PASO y existe un marcado optimismo. 
“Se vota en siete departamentos diputados provinciales, con lo cual habrá un efecto arrastre que no hubo en las PASO. En lugares como Rosario Vera Peñaloza la elección es tan significativa como las de Intendente, entonces habrá mucha movilización de votantes y eso impactará positivamente para el Frente de Todos”, sostienen. En ese sentido, también miran con mucha atención Chilecito, en donde no se eligen diputadxs provinciales, pero el oficialismo trabaja intensamente.  

Por otra parte, en la “Casa de las Tejas” hacen una lectura diferenciada de Capital. Entienden que la división de la oposición en el estamento de legisladores provinciales los favorece y que también les juega a favor la vuelta a la normalidad. 

“La gestión del radicalismo en el municipio no está bien vista por la sociedad capitalina y la vuelta a la transitabilidad plena hace que la realidad de la ciudad quede más expuesta”, afirman en el “Frente de Todos”, convencidxs que los baches jugarán a su favor electoralmente. 

Obviamente en “Vamos La Rioja” la lectura es la opuesta. 
“La que no fue a votar es gente que habitualmente vota por nosotros. Ahora, con menos casos de COVID y sabiendo en qué escuela les toca votar, algo que pesó mucho en las PASO, creemos que sacaremos más votos”, sostienen. 
En el mismo sentido, interpretan que lxs candidatxs a diputadxs nacionales Juan Amado y Luciana De León tenían un alto nivel de desconocimiento público al comienzo de la campaña, pero que las PASO y estas semanas de intensas actividades hasta noviembre los terminarán de instalar públicamente. 

En todo este análisis queda de fondo la pregunta más significativa: a dónde irán los votos de Julio Sahad. La deserción del diputado nacional “liberó” un porcentaje de votantes que serán claves para el resultado final que este proceso tendrá. 

Con un agregado que no se puede pasar por alto: Felipe Álvarez y su candidatura a diputado provincial. 
Está claro que el actual legislador nacional eligió la “ancha avenida del medio” para intentar posicionarse como la tercera opción en la Capital y su discurso muestra todo el tiempo el intento de ubicarse equidistante de Provincia y municipio. ¿Pero cuán ancha es esa avenida del medio y cuántos votos representa? ¿A quién votarán para diputadxs nacionales los que elijan a Álvarez/Reynoso/Paredes Urquiza para legisladores provinciales? 

El peronismo pone en disputa una sola banca de diputado nacional, la de Danilo Flores y la oposición la de Julio Sahad. ¿Podrá el Frente de Todos quedarse con las dos en disputa? Y en caso de no lograrlo: ¿Un triunfo en todo el territorio provincial sería igual de significativo?

Las dudas sobre cómo interpretar el resultado también son válidas para la oposición. 
Si “Vamos La Rioja” no gana en Capital, ¿Cómo podrá evitar que la gestión de la intendenta Inés Brizuela y Doria quede golpeada políticamente por esa derrota? Y si Gustavo Galván se impone en la ciudad más habitada de la Provincia, ¿Cómo quedará posicionado el espacio de Felipe Álvarez?. ¿O en realidad para Felipe Álvarez lo importante no es tanto ganar como mostrar cuántos votos propios tiene y luego sentarse a negociar el 2023?

El oficialismo perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados cuando el bloque “Rioja querida” se distanció de la “Casa de las Tejas”. Pero hoy esas diferencias ya no son tantas ni tan profundas. 

Entonces, es válido preguntar: ¿Cuántos diputadxs necesita meter el peronismo el 14 de noviembre para poder impulsar la reforma constitucional que propone el Gobernador o en realidad ya tiene las bancas necesarias?

Al tratarse de una elección de porcentajes -tanto para lxs diputados nacionales como para lxs legisladores provinciales- decir quién ganó no solamente será una cuestión de quién sacó más votos, sino del escenario que nos encontremos el próximo 15 de noviembre a la madrugada. 

Luego, como siempre, cada unx escribirá su propio relato, interpretará y editará su propio diario de Yrigoyen.