Previsible

En su habitual columna que publica en el diario Nueva Rioja, Julio Aiub Morales habla del enfrentamiento entre municipio de la Capital y el Gobierno provincial. Además, analiza las elecciones y el hecho de que se votará con colectoras y también aborda los comicios que se vienen en la UNLAR.

El filósofo Friedrich Hegel decía que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal, aparecen dos veces. Marx lo complementó añadiendo que, una vez como tragedia y otra como farsa. Pero La Rioja (y otras provincias también lamentablemente) podría ampliar esa categorización a una repetición sin interrupción.

Porque desde la intendencia de Mario Santander primero y Agost Carreño, en la década del 90 con el menemismo, hasta hoy en día, siempre se ha visto el enfrentamiento entre la administración municipal capitalina y el gobierno provincial. Acrecentado ello por el aumento poblacional tanto de la Capital, como de las plantillas de empleados provinciales y municipales. Y abonado por el sistema electoral de comicios cada dos años.

Con todo ello como telón de fondo, cuando la intendenta Brizuela y Doria comenzó a entregar pases a planta el pasado mes de mayo, se preveía que la cuestión iba a estallar para las elecciones. Porque el gobierno provincial no se daba por enterado y porque obviamente, la intendencia iba a seguir pasando a planta, con la debilísima esperanza de que Quintela le iba a aceptar pagar esos incrementos salariales.

Pero Inés no tuvo en cuenta que el Quintelismo es la etapa superior del peronismo. Por lo cual sus dirigentes previeron este momento. Porque ya habían tenido un momento de conjunción cuando acordaron apoyar a los candidatos radicales en contra de Beder Herrera. Pero llegado al poder, Quintela tiene un plan preciso de ir incorporando precarizados a la planta permanente estatal. En ese plan el quintelismo no está dispuesto a que Inés -su mayor potencial enemiga, pues saben que aspirará a la gobernación, más temprano que tarde- se lleve gloria alguna. Cuando está en juego el poder, el quintelismo sabe qué hacer.

Claro que en política ya sabemos que nada es lineal. Lo explicita muy bien Lenin en "La enfermedad infantil del izquierdismo" que muchos pseudo progresistas debieran leer antes de hablar y obrar. Y también sabemos que una mujer acorralada es muy peligrosa y más en esta época de reivindicación femenina. Porque ahora claramente, Inés quedó como "la gran opositora", aunque la acusen de haber "arriado" a los empleados municipales para arengarlos, al igual que hizo Quintela años atrás. Pero la memoria en tiempos de Instagram y Tik Tok es lábil.

Todo este trasiego de trabajadores municipales contribuye a hacer menos visible a Felipe Álvarez, cuya carta principal era precisamente que él era el verdadero opositor. Pero seguramente no se quedará quieto. Habrá que ver finalmente por quien se decide votar el elector disconforme con el gobierno provincial.

Porque además cambiaron las reglas del juego: ahora volvieron las colectoras. Previsible también, porque cuando el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Luis Brizuela renunció a la Junta Electoral Provincial y en su lugar asumió el juez Claudio Ana, en la oposición dieron por sentado que se concretarían las pretensiones del justicialismo de que todos los partiditos fuesen pegados a la cola del barrilete de Gaby Pedrali. 

Una verdadera lástima porque podría haber sido una oportunidad para que los/las candidatos/as pudiesen demostrar su auténtica valía, que estoy seguro la tienen. Pero entiendo que con las colectoras es más asequible. Pero por la salud institucional de la provincia (y por lo tanto de la patria) esta debería ser la última verdaderamente última elección con sistemas pocos transparentes. Ahí verdaderamente van a hablar bien de La Rioja en Buenos Aires. Y en todos lados. Antes de esa definición tendremos la de la UNLAR que es un verdadero baldón y en el que oficialismo se juega mucho más que la continuidad de la administración, sino fundamentalmente del sistema. Que incluye un método electoral, con voto ponderado, en el que el voto de un docente vale por los votos de 16 alumnos. Voto ponderado que está en ley nacional de Educación Superior, para que no queden dudas que dentro de la ley todo.

Por lo menos habrá tres días de debates, debido a la gran cantidad de candidatos para otros tantos cargos. Muchos docentes, tomando ejemplo de los políticos, directamente no dan clases porque están de campaña. Lo cual confirma una vez más que la universidad está pensada para el funcionariato y los docentes y por último los alumnos, cuando debiera ser al revés.

Es tan enrevesado el sistema electoral, que se da el caso de que hay docentes que aparecen en distintos padrones de carreras y sedes, lo cual les da la posibilidad de votar en forma múltiple. A la actual conducción del calderonismo le salieron tres fuertes opositores, que no sólo hablan de cansancio e incumplimiento de los objetivos de la toma, sino de avasallamiento, cuando no de persecución. Increíble en lugar donde la palabra Libertad debiera estar grabada a fuego.