Antagonismo

En su habitual columna que publica en el diario Nueva Rioja, Julio Aiub Morales analiza a quién elije de contrincante el justicialismo. Y también aborda los comicios de la UNLAR.

Finalmente sucedió. Quedó demostrado que el sistema electoral de la Universidad Nacional de La Rioja es un verdadero obstáculo para una democracia, aunque sea formal. Colas interminables, votantes que tenían que hacerlo en varias mesas, urnas que se las volteaba el viento, listas que faltaban (casi siempre de la oposición) en los cuartos oscuros, fiscales que no se les dejaba cumplir con su misión, una junta electoral que pasadas las 22 horas cuando faltaban aún muchas actas para incorporar dijo que el viernes, ¡o sea tres días después! dará a conocer el resultado final, presencia de la policía de la provincia y momentos de tensión en la madrugada, dicen que muy, muy calientes, etc.

Tal como lo habíamos previsto habrá balotaje para elegir rector/a y vice y ayer se estaba determinando si también habría segunda vuelta en otros niveles, porque el sistema electoral universitario, en el intento de ser "democrático" casi al extremo, tiene eleccioncitas dentro de la gran elección. ¿Se imagina este pandemónium cada tres años? Que en realidad serían cada dos, porque al mejor estilo de los políticos vernáculos, el último año es para hacer campaña. 

Es muy atractivo estar al frente o en la conducción de una institución estatal que manejó unos 2500 millones de pesos por año, por lo menos la denuncia penal del vicerrector Gaspanello habla de 5.500 millones en dos años. O sea que para el 2022 podríamos estar hablando de unos 3000 millones porque ya sabemos que aunque las universidades tengan recorte en el Presupuesto nacional, finalmente terminará siendo aumento, como todos los años.

Aunque obviamente no lo explicita, el gobierno provincial siguió y sigue atentamente la elección universitaria. Hay que recordar que el ministro Ariel Martínez y varios funcionarios del ministerio de Educación y otros, provienen de la UNLaR y llegaron a esos cargos con el aval del rector Calderón, por lo cual mantendrían su vínculo laboral. 

Pero también por una cuestión de poder, porque una derrota del oficialismo universitario, justo en la última semana de las elecciones nacionales y provinciales, inflamaría de entusiasmo a la oposición provincial. Que, aunque no tenga chances de modificar el amplio triunfo que el oficialismo obtuvo en las Paso, están jugando la supervivencia para el 2023. El frente que quede segundo en las diputaciones provinciales de la capital riojana será el que mejor pueda pararse para dos años después.

El gobierno insiste en tener como antagonista a Felipe Álvarez; sólo basta ver lo que dicen y/o escriben sus amanuenses, porque antes que nada es peronista. Y si logra desbancar al frente encabezado por el radicalismo, nuevamente las opciones del poder provincial estarán entre dos facciones peronistas, como ya ocurrió en otras elecciones, que fueron cuando mayor porcentaje obtuvo el justicialismo en conjunto, reduciendo a su mínima expresión a la UCR.

Por eso es que Quintela en su conferencia de prensa donde anunció la asistencia financiera (alias de bono) para los empleados públicos que a decir verdad no conforma porque los precios siguen subiendo, aprovechó para diferenciar a "una derecha violenta y radicalizada" de  "un pensamiento conservador y centrista con Rodríguez Larreta, y hay un sector del peronismo que apoya. Lo vimos a Felipe Álvarez caminando las calles de Córdoba, junto a Rodríguez Larreta, impulsando su candidatura". Obviamente Quintela, a Inés B y Doria ni la mencionó por su nombre.

Está bien claro que para Quintela, R. Larreta y Felipe tienen ese "pensamiento conservador y centrista", como era el peronismo en sus inicios y como todavía hay muchos dirigentes peronistas así en el país. ¿Acaso no podríamos especular que los votantes de Julio Sahad tienen ese "pensamiento"? O sea que podrían votar a Felipe… Que no tiene nada que ver con la "derecha violenta y radicalizada" por más que histeriqueen los amanuenses de este lado.

Obviamente que R. Larreta no iba a venir a La Rioja, porque no podía pedir que voten por los diputados nacionales de Cambiemos como hizo en Córdoba, pero sí podía apuntalar una vez más a Felipe que aunque no quede segundo, puede entrar como diputado a la Legislatura donde está decidido a no pasar desapercibido. 

Pero la construcción de un antagonista para una elección, tal como rezan los dudosos manuales universitarios, no asegura superar el antagonismo, pues éste implica la "oposición sustancial o habitual, especialmente en doctrinas y opiniones". El antagonista es simplemente quien "actúa de manera contraria y opuesta a otra, es el personaje que se opone al héroe"(RAE). Como se ve, mucho más que comicios.

El oficialismo sigue aferrado a la estrategia que trazó de entrada para sus candidatos: hacer énfasis en la gestión sobre todo provincial. Con prácticamente ninguna alusión al gobierno nacional. Menos a Cristina. Sólo respetan la denominación "Frente De Todos" que ahora devino en "Todos" simplemente.