Las urnas hablaron

El "Frente de Todos" obtuvo un amplio triunfo y ya se menciona el proyecto “Quintela 2023”. Inclusive hay quienes se ilusionan con recuperar la Capital. En tanto que después de la derrota, la pregunta es quién lidera la oposición. El fenómeno de lxs libertarios y por qué el año que viene volveremos a votar.

Las elecciones de medio término pasaron y obviamente las interpretaciones posibles son tantas como protagonistas tiene esta historia, pero la realidad es que las urnas se expresaron y la Provincia hoy tiene un nuevo mapa político. 
En el Justicialismo creen que el domingo pasado los comicios plebiscitaron la gestión y por eso el festejo fue doble: en la Casa de Gobierno entienden que hicieron una elección histórica (después de 20 años ingresan dos diputadxs nacionales del mismo partido) y que su forma de gestionar fue respaldada masivamente. 

En octubre del 2019 Ricardo Quintela fue electo en el marco de un amplio acuerdo político dentro del peronismo, que obligó a varixs a deponer sus candidaturas a Gobernador y en aquel momento solamente dejó fuera del armado al espacio de Luis Beder Herrera. 

Hoy el escenario es diferente. Todos los sectores internos del peronismo están encolumnados detrás de la figura del mandatario provincial y ya no existen espacios que lo cuestionen públicamente. 

En ese marco, no fue casual que apenas se abrieran las urnas el Ministro de Tierras -Ariel Puy Soria- subiera en las redes sociales un mensaje de felicitaciones y planteara explícitamente el proyecto de reelección del Gobernador para el año 2023. 

Sin embargo, quienes manejan la estrategia política del Gobierno quieren ir más despacio. En el círculo más cercano del mandatario provincial analizan que lanzar una candidatura dos años antes los expone a un desgaste innecesario. 
"La candidatura caerá por su propio peso, o en realidad por el propio peso de la gestión. La sociedad nos respaldó fuertemente el domingo y nos marcó que mayoritariamente coincide con el camino que vamos marcando, seguiremos de la misma manera", sostuvieron sin esconder sonrisas en las primeras horas del lunes.    
 
Con los resultados del domingo, el oficialismo ya tiene los votos y la legitimidad necesaria para que la Cámara de Diputados de la Provincia avance con el proyecto de Reforma constitucional. Inclusive, el grupo de diputados de "Rioja querida" está en un claro proceso de unificación con la bancada oficialista y todo indica que el peronismo tendría un bloque único en las próximas semanas.

En ese marco, el peronismo se encamina hacia el proyecto que más le interesa a la mesa chica del Gobierno: dejar un nuevo modelo de Provincia. Ese nuevo esquema de funcionamiento será el eje de la ley de necesidad de la reforma constitucional que se sancionará y que provocará que en los primeros meses del próximo año estemos votando convencionales constituyentes.   

Los ejes que se propondrán desde el peronismo son los ya conocidos: salario universal, acceso a internet garantizado para todxs lxs habitantes, reforma judicial y limitación a la reelección de lxs diputadxs y concejales. A lo cual se podría sumar la elección de convencionales departamentales, para sancionar las tan postergadas cartas orgánicas municipales. 

En este sentido, el oficialismo no deberá cometer el error de confundir el triunfo con un cheque en blanco. La victoria fue amplia, pero no implica que en los próximos dos años cualquier tema que introduzcan en la agenda pública será automáticamente respaldado. Un triunfo como el del domingo pasado también incluye ese riesgo: el de no entender que las legitimidades duran menos tiempo en la postmodernidad y se construyen día a día.

¿Quién comanda la oposición?
La derrota golpeó a la oposición, especialmente porque quedaron sin referentes posicionadxs como ganadores, nadie (salvo “los libertarios”) tiene un buen resultado para mostrar y eso desconcierta.
"Vamos La Rioja" perdió en Capital y Chilecito, dos distritos en los cuales venía obteniendo buenos resultados y hasta algunos triunfos. 

Sin dudas el resultado más preocupante es pensar que no alcanzaron el piso histórico del radicalismo en la ciudad Capital que administran desde el año 2019 y que tuvieron en ese territorio 10 mil votos menos que cuando la intendenta Inés Brizuela y Doria fue electa. En ese sentido, el "Frente de Todos" sumó casi cuatro mil votos en relación con ese mismo comicio.

Aquí comienzan las interpretaciones internas de qué pasó y obviamente cada sector juega sus propios intereses en esa lectura. 

Algunxs mencionan el bajo nivel de conocimiento público de los candidatos Juan Amado y Gustavo Galván, cuestionando la campaña que llevó adelante “Vamos La Rioja” y especialmente la elección de los postulantes. Mientras que otres, hacen hincapié en los costos políticos de una gestión en la ciudad Capital que no termina de encontrar respuestas a problemas estructurales como los baches, la precarización laboral o la iluminación.

Más allá de las responsabilidades (los triunfos y las derrotas son siempre multicausales), la oposición debería revisar su forma de hacer política en la Provincia para poder pelear el poder en el 2023. 

Hubo departamentos del interior provincial en los cuales no llevaron candidatxs a diputadx provincial y otros lugares de la Provincia donde directamente no se presentaron a hacer campaña, dos elementos claves para entender algunos resultados al abrir las urnas en el interior provincial.

Y el otro punto es que a veces parece que "Vamos La Rioja" solamente le habla a lxs propios, a lxs que ya están convencidxs de sus virtudes y de los defectos del peronismo. No se observa en sus campañas o en sus propuestas estrategias para tratar de llegar a lxs votantes que no se sienten habitualmente seducidos por sus ideas.

Lo de Felipe Álvarez estuvo por debajo de lo esperado. 
El diputado nacional podrá decir públicamente que tiene 14 mil votos propios (una cifra nada despreciable) y que con esos resultados puede sentarse a discutir con otrxs actores políticos su participación en las próximas elecciones, porqué es real que quedó posicionado como la tercera fuerza en la Provincia. 

Sin embargo, el legislador electo por la Capital comenzó este proceso electoral queriendo disputarle al radicalismo la conducción de la oposición y hasta habló de un proyecto provincial con él como candidato a Gobernador. 
Los resultados del domingo pasado lo dejaron expuesto: no sacó pocos votos siendo una tercera fuerza que no tenía un aparato estatal que lo respalde, pero no obtuvo los suficientes como para imponerse como el nuevo referente de la oposición.

Ahora tendrá que tomar una decisión: asumir o no la banca que ganó como diputado provincial y renunciar o no a su escaño como legislador nacional. En esa determinación pesará mucho la opinión de Horacio Rodríguez Larreta, el presidenciable con el cual Álvarez se referencia a nivel nacional.

En ese contexto, la sorpresa del proceso electoral lo aportaron lxs libertarios con Martín Menem ingresando como diputado provincial por la Capital y también realizando una muy buena elección en el estamento de diputadxs nacionales, por encima de todos los análisis previos. 

Interpretar qué significa ese resultado es tan complejo como entender plenamente que significa el espacio que a nivel nacional se referencia en los diputados nacionales electos Javier Milei y José Luis Espert. 

Hay fenómenos a nivel mundial de gente que llega desde fuera de la política tradicional y se expresa como la renovación de las prácticas tradicionales, con discursos que en algunas de sus expresiones van en contra de la garantía de los derechos individuales. Milei, Espert y Martín Menem parecen ser la expresión del malestar de ciertos sectores de la comunidad con aquellos aspectos institucionales, sociales, económicos y legales que la democracia no pudo resolver hasta ahora. 

Está claro que por el momento son un mensaje contradictorio, que mezcla rechazos a la “vieja política” mientras no descartan un acuerdo con el ex presidente Mauricio Macri y a nivel provincial, con un dirigente como Menem que es parte de la familia más significativa de la política tradicional de La Rioja de las últimas décadas.

¿Qué son los libertarios? Hoy es una pregunta que no tiene una respuesta unívoca. ¿Hasta dónde pueden llegar? La respuesta a ese interrogante la tendremos cuando sepamos realmente qué proyecto representan.
 
¿Puede cambiar algo hasta el proceso eleccionario del 2023? Todo o nada, por ejemplo hace dos años no sabíamos que existía el Coronavirus y hoy los barbijos son una parte habitual de nuestras vidas. En la política en general 24 meses es mucho tiempo y en una provincia como La Rioja: muchísimo más. 

Las urnas hablaron, la escena política que mostraron es clara. La película veremos cómo sigue.