¿Y ahora?

La no sanción del presupuesto fue una derrota política del “Frente de Todos” en el Congreso y al mismo tiempo perjudica al Gobierno provincial y a los municipios (especialmente a Capital). Por qué Quintela viajará nuevamente a Buenos Aires y el rol de Gerardo Morales que ilusiona a la comuna.

“Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires” es un viejo refrán cuya validez es mayor cuando se trata de los recursos de provincias dependientes de los fondos federales como La Rioja. Es por ello que la no sanción del presupuesto nacional fue una muy mala noticia para el Gobierno provincial y para los 18 municipios, especialmente el de Capital. 

Con muchas idas y vueltas, con el gobernador Ricardo Quintela quedándose toda la semana en CABA y con el municipio de la Capital gestionando a través de sus correligionarios en el Congreso nacional, el presupuesto nacional se había llevado toda la atención de la dirigencia política riojana en las últimas horas. 

En ese sentido, cada una de las partes había logrado algunos resultados de sus gestiones.
La Provincia había apostado todo a conseguir 30 mil millones de pesos extra coparticipables. Las estimaciones que realizó el equipo económico de Ricardo Quintela ubicaba el punto de coparticipación cedido en los ’80 en 45 mil millones de pesos. Sin embargo, 30 mil millones era una cifra aceptable. 

Pero el número final que se había acordado era 24 mil millones de pesos. Un incremento de casi el 100% en relación a los 12.500 millones de pesos que se enviaron en el 2021 y un aumento equivalente a tener dos meses más de coparticipación. 

Por su parte, la Municipalidad de la Capital había logrado un acuerdo porcentualmente mejor. Actualmente recibe 250 millones de pesos anuales y los otros 17 municipios 250 millones de pesos a repartir entre todos ellos. Y en el presupuesto que se estaba por votar, esa cifra se llevaba a 1.000 millones para Capital y 1.000 millones de pesos para repartir entre las restantes comunas.

Nada de eso quedó vigente cuando la sesión se cayó y lo explicó muy bien en “Radio La Red” la diputada nacional Hilda Aguirre: “Con el presupuesto reconducido, la Provincia y los municipios tendrán el próximo año la misma cantidad de recursos que en 2021, ni un peso más. Ahora cada mes tendremos que ir viendo cuánto dinero llega y lograr convenios y acuerdos para que se envíen más recursos”.

Entonces la pregunta que da título a esta nota se renueva: ¿Y ahora? 
En las próximas horas se conocerá el informe de una consultora económica que explica la dependencia de las provincias de los fondos nacionales. En ese ránking, La Rioja está en el podio de los Estados provinciales que más dependen de las remesas de la “Casa Rosada” (con cifras que impactan). 

Más allá de toda la polémica de las últimas horas sobre el impacto que la no sanción del presupuesto nacional tendrá en la negociación con el Fondo Monetario Internacional y la derrota política que significó para el “Frente de Todos” perder la votación. Hay un elemento que empieza a jugar: la centralidad que ahora asume el Poder Ejecutivo nacional en la administración de los recursos del próximo año.

Sin presupuesto nacional sancionado, se trabajará con un decreto presidencial que reconducirá el esquema de gastos del 2021 y lo aplicará en el 2022. Pero lo más significativo, es que ahora el manejo de los recursos queda atado a la discrecionalidad del presidente de la Nación. Y eso termina siendo un efecto que no está claro a quién beneficia políticamente.

El diario “Infobae” lo dijo explícitamente: “La prórroga del presupuesto de este año le permitirá al Gobierno disponer de manera discrecional del gasto público, un escenario que la oposición quería evitar pero que terminó favoreciendo al calor de la disputa y las especulaciones políticas”.

En un año en el cual espera aplicar el acuerdo con el FMI y por ende estar mucho más atento al déficit fiscal, la “Casa Rosada” podrá ir determinando quién recibirá recursos y quién no. 

En ese escenario, todas las fuentes locales consultadas en las últimas horas dijeron lo mismo: “Habrá que viajar mucho a Buenos Aires”.

Ricardo Quintela será parte en el comienzo de la semana de una nueva reunión de lxs gobernadores provinciales con el presidente de la Nación, ahora sin presupuesto sancionado y con la expectativa de empezar a definir cómo se distribuirán los fondos. 

En ese sentido, el peronismo riojano pondrá sobre la mesa los cuatro votos que aportó a la sesión trunca del viernes y agregará su compromiso de mantener ese respaldo en futuras votaciones. 

“Ojo que puede ser un movimiento de la más alta política, bajar el presupuesto y quedarse con poder administrativo, legal y legítimo para la discrecionalidad de redistribución de los recursos”, pensaban el viernes por la noche en Casa de Gobierno riojana, en donde dudaban si la Casa Rosada ganó o perdió el viernes. 

En esa misma charla se ilusionaban con el vínculo personal que el presidente y el Gobernador construyeron en los últimos meses. “No hay mal que por bien no venga”, se entusiasmaban.

Lo de la Municipalidad de La Rioja va más o menos por el mismo camino, pero en este caso todas las velas se le prenden al gobernador de Jujuy Gerardo Morales. 

El flamante titular de la Unión Cívica Radical fue quien gestionó personalmente ante el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que los fondos para la comuna pasaran de 250 millones de pesos a 1.000 millones de pesos. 

Para tomar una dimensión de lo que esos fondos hubieran implicado: equivaldrían a casi 8 meses de los sueldos de los trabajadores PEM en planta permanente.

Con un agregado clave, serían recursos que llegarían de manera directa desde el Estado nacional, una fuente de financiamiento central para una comuna que hoy no tiene otra generación de recursos y cuya relación con la Provincia pasa por su peor momento.        

Cuando quedó claro que el voto negativo de “Juntos por el Cambio” terminaba perjudicando a sus correligionarixs de la ciudad Capital, la gestión de la Intendenta comenzó a pensar en un plan B: un decreto presidencial. 

La relación entre Morales y el presidente de la Nación es buena, se encuentra dentro del ala dialoguista del radicalismo y cada vez que el jujeño critica al ex presidente Mauricio Macri por sus cuatro años de Gobierno, Alberto Fernández sonríe. 

Está claro que en este 2022 que ya comienza Quintela deberá viajar mucho a Buenos Aires e Inés Brizuela y Doria tendrá que gestionar a través de sus aliados políticos. 

La no sanción del presupuesto nacional deja a La Rioja sin la certeza de un papel escrito, de una ley aprobada por el Congreso. Ahora todo dependerá de la buena voluntad de la Nación, de la discrecionalidad política de la “Casa Rosada”. En pocos meses comenzaremos a saber quién tiene más capacidad de lobby.