En un contexto económico marcado por la reciente suba de precios —con una inflación de marzo de 2026 del 3,4%—, desde el sector supermercadista aseguran que el consumo en La Rioja continúa resentido y con señales de preocupación. Así lo expresó Omar Maza, dueño de Supermercado Rioja, en diálogo con Radio La Red.
Maza explicó que, si bien el escenario actual no presenta la misma volatilidad que años anteriores, el incremento inflacionario impacta directamente en la dinámica comercial. “No es como antes, pero permanentemente están llegando listas nuevas de precios”, señaló, detallando que los aumentos son más segmentados: “Vienen con subas del 2%, 3%, 5% o hasta un 7%, pero no en toda la lista, sino en productos puntuales”.
En ese sentido, indicó que no todos los artículos registran incrementos y que incluso algunos mantienen sus valores o entran en promociones, lo que genera una lógica de precios fluctuantes. “Hay productos que suben y después bajan con ofertas. Uno se va manejando con eso”, explicó.
Respecto a la estrategia comercial frente a estas variaciones, el comerciante aseguró que, en muchos casos, los aumentos son absorbidos por el propio supermercado, especialmente cuando se trata de productos con baja rotación. “Si el aumento es mínimo, del 2% o 3%, y el producto no se está vendiendo mucho, directamente no se toca el precio”, afirmó.
Uno de los datos más relevantes es la caída en el volumen de consumo. Según Maza, los clientes ya no realizan compras grandes como antes. “Los carritos llenos son cada vez menos frecuentes. Solo en casos puntuales, como jubilados que hacen la compra del mes”, explicó. En esos casos, el gasto puede alcanzar entre 200.000 y 400.000 pesos. En contraste, el ticket promedio del consumidor habitual oscila entre los 140.000 y 180.000 pesos.
Además, destacó un cambio significativo en los métodos de pago: “La mayoría paga con tarjeta, alrededor del 73%”, indicó, lo que refleja una menor circulación de efectivo en la economía local.
En cuanto a los productos, Maza señaló que el consumo también se ha vuelto más selectivo. “Cada vez son más puntuales los productos que la gente consume”, sostuvo.
Por otro lado, se refirió a una leve baja en el precio de la carne, que descendió un 5% en los últimos días. “Es una novedad. El kilo en gancho bajó y estamos viendo cómo trasladarlo a promociones para aliviar un poco el bolsillo”, explicó.
Finalmente, el comerciante describió el momento actual como complejo e inusual: “He pasado muchas crisis, pero esta es distinta. Hoy no hay tanta inflación como antes, pero la plaza está vacía de efectivo”, concluyó.
El panorama refleja una economía en tensión, donde tanto comerciantes como consumidores ajustan sus decisiones día a día para sostenerse en un escenario de incertidumbre.
