El conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno Nacional suma un nuevo capítulo de tensión. En diálogo con Radio La Red, César Salcedo, rector de la Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC), se refirió a la nota enviada por la Subsecretaría de Políticas Universitarias que intima a los rectores a informar sobre las medidas de fuerza en un plazo de 48 horas bajo amenaza de suspender fondos.
Para el funcionario esta medida «no ha caído bien porque entendemos que es parte de una estrategia para desviar el foco de la discusión, que realmente gira en torno al incumplimiento por parte del Ejecutivo Nacional de la Ley de Financiamiento Universitario», a la vez que recordó que tras la insistencia del Congreso y la posterior demanda judicial, el juzgado contencioso administrativo ya hizo lugar a la pretensión de los rectores pero el Gobierno «se niega nuevamente a cumplir, impugna la resolución judicial y ahora le pide al juzgado que le conceda efecto suspensivo al recurso extraordinario para no pagar lo que corresponde».
Respecto a la nota enviada por la Subsecretaría de Políticas Universitarias, Salcedo denunció que se trata de una acción netamente coactiva que atenta contra la autonomía de las casas de altos estudios ya que «en el plexo mismo de la norma citan artículos constitucionales que el mismo Ejecutivo está incumpliendo porque el garante del financiamiento no somos los rectores, sino que es el presidente de la Nación el que debe remitir los fondos», y alertó sobre la gravedad de la «letra chica» del comunicado oficial donde se advierte que ante la falta de respuesta en el plazo arbitrario de 48 horas se podría proceder a la suspensión del envío de recursos, lo cual calificó como un amedrentamiento inadmisible porque «si ya son exiguos los fondos que han llevado al sistema universitario a realizar este tipo de medidas, amenazar con cortarlos es casi utilizar una acción de fuerza para imponer el cumplimiento de un informe que carece de sustento jurídico».
Sobre la situación específica en Chilecito y el rol de los alumnos, a quienes el Ministerio calificó como «víctimas», el rector fue enfático al declarar que «los alumnos no son rehenes de ninguna medida porque a través de la FUA participan en todas y cada una de las acciones que el colectivo universitario viene tomando», y agregó que el humor social ha cambiado profundamente en estos dos años y medio porque los estudiantes «sienten las medidas del Ejecutivo como ciudadanos y como trabajadores que son, miembros de familias donde el salario ya no alcanza a llegar al último día del mes sino que a mitad de mes ya se torna inexistente, por lo que tienen un espíritu crítico frente a un Gobierno que no está dando respuesta a las demandas de la sociedad».
Finalmente, Salcedo ratificó que la UNdeC mantiene sus puertas abiertas y ha diseñado sus propios mecanismos de contingencia en el marco de su autonomía, decidiendo por ejemplo tomar exámenes finales sin interrupción de clases para no perjudicar el calendario, pero advirtió que no tiene por qué rendir cuentas al subsecretario de lo que la comunidad chileciteña decide de forma soberana, confirmando que el próximo 12 de mayo «Chilecito va a salir a marchar y a peticionar a las autoridades nacionales como ya lo hizo en tres oportunidades anteriores, concentrándonos en el corazón mismo de la ciudad, en la plaza Caudillo Federal, porque la universidad no se apaga».
