La atención a los afiliados de PAMI en La Rioja se encuentra normalizada desde la semana pasada, luego de las medidas de fuerza que llevaron adelante los médicos de cabecera durante 72 horas. Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse y crece la preocupación en el sector por el nuevo esquema de pagos implementado por la obra social.
Así lo explicó el doctor Esteban Correa, delegado de la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines, quien confirmó que desde el jueves posterior a la protesta “la atención se ha normalizado completamente”, aunque aclaró que el malestar persiste.
El eje del reclamo es el cambio en la modalidad de remuneración. Según detalló, el nuevo sistema unifica el pago en una cápita mensual de $2.100 por afiliado, eliminando el cobro adicional por consulta que anteriormente percibían los profesionales. “Esas consultas hoy valen cero. Fueron incluidas dentro del módulo de la cápita y no alcanza a compensar lo que se percibía durante el mes”, explicó.
En términos concretos, el impacto económico es significativo. Un médico de cabecera con un cupo promedio de 700 afiliados, que anteriormente facturaba entre 2,5 y 2,7 millones de pesos mensuales, pasaría a percibir alrededor de 1,4 millones. “Estamos hablando de una reducción de al menos el 50% de los ingresos”, advirtió Correa. La situación se agrava en el interior provincial, donde hay profesionales con menor cantidad de afiliados a cargo. “Hay médicos con 100 pacientes que pasarían a cobrar unos 200 mil pesos. No hay lógica para sostener la actividad en esas condiciones”, sostuvo.
Desde el sector califican la medida como “pésima” y cuestionan la falta de consenso en su implementación. Mientras tanto, a nivel nacional el gremio mantiene reuniones con autoridades de PAMI en busca de una recomposición de los honorarios.
Consultado sobre la posibilidad de nuevas medidas de fuerza, Correa fue claro: “Vamos a esperar los resultados de la reunión, pero si no hay un punto intermedio que mejore esta situación, seguramente habrá protestas y muchos médicos empezarán a buscar otro rumbo”.
En La Rioja, se estima que hay entre 32 y 36 médicos de cabecera vinculados a PAMI. La continuidad del sistema, advierten, dependerá de que se logre una actualización que permita sostener la prestación del servicio sin afectar la atención de los jubilados y pensionados
