En medio de una creciente preocupación por amenazas de tiroteos en establecimientos educativos de todo el país, la provincia de La Rioja no queda al margen. Frente a este escenario, los centros de estudiantes comenzaron a consolidarse como actores clave en la contención, prevención y generación de espacios de diálogo dentro de las comunidades escolares.
En diálogo con Radio La Red, Jarol Cáceres, integrante de la Federación de Centros de Estudiantes de La Rioja, explicó que la prioridad ha sido restablecer la comunicación entre los distintos centros de la provincia para abordar la problemática de manera conjunta. “Desde la federación nació el tema de la comunicación inmediata, volver a tomar ese vínculo para poder charlarlo, conversarlo y tomar medidas”, señaló.
Entre las principales acciones impulsadas, se destacan las jornadas de prevención, espacios de conciliación y la gestión de charlas con profesionales de la salud mental. Según Cáceres, estas iniciativas buscan no solo frenar situaciones de violencia, sino también atender el trasfondo emocional que atraviesan muchos jóvenes.
A pesar de las limitaciones económicas que dificultan la movilidad y la presencialidad en todos los departamentos, desde la federación mantienen un contacto constante de forma virtual. Sin embargo, los estudiantes reclaman mayor presencia en territorio. “Nos piden que vayamos a las escuelas, que llevemos equipos de salud mental y jornadas de prevención”, detalló Cáceres.
En ese sentido, destacó experiencias positivas como la del Colegio Normal de Chepes, donde los propios alumnos organizaron actividades preventivas con carteles y dinámicas de concientización, evidenciando un compromiso activo desde las bases estudiantiles.
Consultado sobre el rol de las redes sociales en la propagación de estas amenazas, Cáceres reconoció que muchas veces estos hechos se viralizan rápidamente y son tomados como bromas, aunque remarcó la gravedad de la situación. “Lo tomamos con mucha seriedad porque somos órganos democráticos educativos que necesitamos esa contención”, afirmó.
Además, los centros de estudiantes abordan otras problemáticas que atraviesan a la juventud, como el consumo de alcohol y drogas, especialmente en contextos como el UPD (Último Primer Día), así como las desigualdades sociales que afectan a estudiantes de distintos puntos de la provincia.
Finalmente, Cáceres subrayó la importancia de fortalecer el debate y la escucha activa entre pares: “Son realidades diferentes, contextos familiares distintos, y es necesario generar espacios donde los jóvenes puedan expresarse y ser acompañados”.
En un contexto complejo, los centros de estudiantes se posicionan no solo como representantes del alumnado, sino como verdaderos agentes de cambio, apostando al diálogo, la prevención y la construcción de una convivencia más saludable dentro de las escuelas.
