La diputada Lourdes Ortiz presentó un proyecto de ley que busca regular el uso de pantallas en el ámbito escolar, con el objetivo de promover un “bienestar digital” y prevenir los efectos negativos del consumo excesivo de dispositivos en niños y adolescentes. La iniciativa ingresará este jueves a la Legislatura y acompaña el trabajo que ya viene realizando el Ministerio de Educación con guías prácticas para el uso de tecnología en las aulas.
En diálogo con La Red, Ortiz explicó que la propuesta “intenta ser una herramienta de acompañamiento” para las políticas educativas ya existentes y aclaró que el eje central no es prohibir la tecnología, sino establecer criterios de uso responsables.
“Entendemos que tenemos que poder prevenir el uso excesivo o el consumo problemático de las pantallas en el ámbito educativo”, sostuvo la legisladora. Además, remarcó que el debate no apunta a “demonizar” los dispositivos, sino a reflexionar sobre los contenidos y las dinámicas que afectan los procesos formativos.
“Las pantallas no son tanto lo que está en discusión, sino aquellos contenidos que de verdad dificultan los trayectos formativos”, señaló.
La diputada indicó que el proyecto pone una atención especial en la infancia y la adolescencia, respaldándose en recomendaciones de organismos profesionales y especialistas. “Tenemos que poder cuidar con mayor énfasis el proceso de desarrollo de un niño y una niña”, afirmó, y agregó que es necesario garantizar que el vínculo con el entorno digital “sea de manera saludable”.
Ortiz destacó que la iniciativa cuenta con el acompañamiento del Colegio de Psicólogos y Psicólogas, la Sociedad Argentina de Pediatría y distintas áreas del Gobierno provincial vinculadas a la temática.
Durante la entrevista, la legisladora insistió en que el problema excede el ámbito escolar y atraviesa también a los adultos. “No es un tema solo de niños y adolescentes, es un tema también de los adultos”, expresó.
En ese sentido, planteó que muchas veces los jóvenes encuentran dificultades para conectar emocionalmente con sus entornos familiares. “Hoy es tan complejo encontrar la mirada y la palabra”, reflexionó, y aseguró que el exceso de pantallas muchas veces termina afectando la comunicación y los vínculos cotidianos.
“Invitamos a las familias y a la sociedad a que repensemos nuestros acuerdos sobre el uso de estos dispositivos”, señaló Ortiz, quien además advirtió sobre la fragilidad del entramado social actual. “Yo lo veo y lo siento bastante frágil”, agregó.
La diputada sostuvo que la propuesta busca abrir un debate más profundo sobre las relaciones humanas en tiempos de hiperconectividad. “Es un disparador para debatir otras cosas fundamentales”, afirmó.
Ortiz aclaró que el proyecto no plantea una prohibición absoluta del uso de celulares o dispositivos en las escuelas, sino una regulación diferenciada según los niveles educativos.
“En principio es una regulación. Sí hay un criterio mucho más estricto para el nivel primario”, explicó. Para el secundario, en cambio, se contemplan modalidades más flexibles vinculadas a la “autonomía progresiva” de los estudiantes y a la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas para el futuro laboral.
La legisladora remarcó que la tecnología y la inteligencia artificial serán competencias cada vez más importantes en el mundo del trabajo. Sin embargo, advirtió que también comenzarán a valorarse otras capacidades humanas.
“El trabajo en equipo, la sensibilidad, la percepción del contexto y cómo nos comunicamos van a empezar a valorarse de otra manera”, indicó.
Finalmente, Ortiz sostuvo que el desafío actual es equilibrar el acceso a las nuevas tecnologías con la recuperación de los vínculos humanos. “Tenemos que recuperar la mirada, la palabra y la conversación con nuestros adolescentes y niños”, concluyó.
