La secretaria general del gremio, Claudia Contreras, confirmó en La Red, que solicitaron una audiencia urgente al Gobierno ante el «silencio total» tras el último pedido de recomposición. Aseguró que la demanda en los hospitales públicos subió un 40% y que neonatólogos riojanos están emigrando a San Juan y Santiago del Estero.
La situación del sistema sanitario riojano atraviesa horas críticas. En diálogo con Radio La Red La Rioja, la titular de APROSLaR, Claudia Contreras, pintó una «radiografía» preocupante sobre el recurso humano en Salud Pública. Tras una reunión mantenida hace dos semanas con el Ministro de Salud, el gremio volvió a presentar un pedido de recomposición salarial urgente ante la falta de respuestas concretas.
Contreras detalló la brecha existente entre lo que cobra un profesional hoy y lo que debería percibir según los parámetros nacionales. «Feprosa marca que una canasta profesional está en 1.800.000 pesos, y nosotros estamos muy lejos de eso», afirmó.
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Médico ingresante (Categoría A1): Cobra alrededor de $900.000.
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Médico con 30 años de antigüedad (Última categoría): Percibe aproximadamente $1.100.000.
«La pirámide salarial está muy chata. Si bien los aumentos en blanco fueron positivos para la jubilación, el desánimo y la frustración llegan por el pluriempleo y el estrés de no llegar a fin de mes», explicó la secretaria general.
El éxodo no se detiene: especialistas rumbo a otras provincias
Uno de los datos más alarmantes vertidos en la entrevista tiene que ver con la fuga de especialistas. Contreras reveló que, tras los 60 profesionales que se fueron en 2023, en lo que va de 2026 ya han emigrado unos 20 médicos.
«Es una situación alarmante. En el Hospital de la Madre y el Niño se fueron tres neonatólogos: dos a San Juan y una a Santiago del Estero. También perdimos pediatras. Es un recurso crítico que se va buscando mejores condiciones», lamentó.
A la falta de profesionales se le suma una mayor presión sobre el sistema. Debido a la crisis económica, muchos riojanos con obra social ya no pueden pagar coseguros y recurren al hospital público. «La demanda en el sector público aumentó aproximadamente un 40%. El ciudadano no llega a fin de mes y va a lo gratuito. Por eso, con más razón, hay que invertir y cuidar a los que cuidan», sostuvo Contreras.
Respecto a la precarización laboral, el gremio estima que aún quedan 1.300 trabajadores contratados desde la época de la pandemia (2020), entre bioquímicos, kinesiólogos y otros profesionales de salud mental y unidades críticas.
