El abogado Sergio Gómez, representante legal de un grupo de cinco empleadas despedidas del Almacén de la Alegría, denunció una presunta maniobra empresarial destinada a evadir el pago de indemnizaciones laborales. Según explicó en diálogo con La Red, las trabajadoras fueron despedidas el 31 de diciembre de 2024, sin causa y sin recibir los haberes que les correspondían por ley.
“Las empleadoras, las hermanas Franchino, decidieron no abonar ningún tipo de indemnización. Iniciaron un reclamo en la vía laboral, pero al no tener respuesta, las trabajadoras acudieron a mí. Lo primero que noté fue una maniobra que merece una investigación penal”, sostuvo Gómez.
El letrado señaló que, en medio del reclamo, la empresa abrió un concurso preventivo de acreedores, argumentando estar en crisis económica. Sin embargo, las empleadas y su abogado aseguran que el local sigue funcionando normalmente, aunque bajo otro nombre comercial.
“El Almacén de la Alegría volvió a llamarse Globo Rojo, el mismo nombre que tuvo años atrás. Cuando revisamos quiénes figuran como titulares, descubrimos que son los mismos familiares de las antiguas dueñas: la hija y el yerno”, explicó el abogado.
De acuerdo con Gómez, la maniobra “busca simular una situación de insolvencia para evitar pagar las indemnizaciones”, lo que podría encuadrar en el delito de desbaratamiento de derechos acordados, previsto en el artículo 173 inciso 11 del Código Penal. Por ese motivo, el abogado confirmó que presentaron una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal para que se inicie una investigación penal.
El representante legal de las trabajadoras aseguró que las mujeres despedidas, algunas con más de 10 y 15 años de antigüedad, están atravesando una situación muy delicada: “Están devastadas. Detrás de cada una hay familias, cargas y años de trabajo responsable. Lo único que piden es lo que les corresponde por ley”, remarcó.
El abogado criticó el uso “abusivo” de herramientas judiciales como el concurso preventivo, que, según dijo, debería aplicarse solo en situaciones reales de crisis.“No se puede utilizar un recurso legal para evadir obligaciones con los empleados. La justicia debe sancionar este tipo de prácticas”, afirmó.
“No se puede lucrar a costa del esfuerzo ajeno. Si uno se queda con lo que le corresponde a otro, aumenta su cuenta bancaria a costa del trabajo de los demás. Eso es lo que debemos terminar”, concluyó.
