Miriam Espinosa, secretaria de Trabajo de La Rioja, brindó detalles a Radio La Red sobre la complicada situación que atraviesa la fábrica de jugos Inca. La empresa, que se encuentra bajo un procedimiento de crisis, ha visto cómo su situación se agrava debido a la caída del consumo, un problema que se intensifica en esta época del año.
Con el objetivo de evitar el cierre total de la planta, los dueños propusieron a sus 22 trabajadores un plan de retiro voluntario. A pesar de que la oferta considera el pago de todos los años de servicio, los empleados la rechazaron, principalmente por la cantidad de cuotas propuestas para el pago. La secretaria confirmó que, si bien la empresa no ha cerrado de manera definitiva, la producción está paralizada desde hace más de 80 días. Aún así, los salarios se están pagando, aunque con algunos retrasos.
Espinosa explicó que no se ha definido cuántos trabajadores deberían aceptar el retiro para que la fábrica pueda subsistir. La negociación continúa y se espera una nueva audiencia para el próximo jueves, en la que se buscará un acuerdo que satisfaga a ambas partes y evite un desenlace dramático. La empresa, según se dio a conocer, alquila el predio donde opera, lo que suma un gasto más a su difícil situación financiera.
